Sueltan parásito para continuar con el control de la avispilla del castaño
La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha iniciado hoy una nueva suelta del parásito Torymus sinensis, en[…]
La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha iniciado hoy una nueva suelta del parásito Torymus sinensis, en el municipio malagueño de Parautas, para luchar contra "la plaga de la avispilla que afecta a los castaños", ha informado hoy la Junta de Andalucía en un comunicado.
Esta suelta, autorizada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, se centrarán en el suministro de 320 dosis de este parásito a 74 nuevos núcleos afectados y a otros puntos anteriormente tratados con la finalidad de reforzarlos ante la plaga.
La actuación, que se ha comenzado a realizar una vez iniciado el desarrollo de la yema de los castaños para adecuar los ciclos biológicos de ambas especies.
La presencia de la avispilla reduce la producción y la calidad de los frutos del castaño, así como su vitalidad y estabilidad estacional del ecosistema castañar e incluso provoca la mortandad de estos árboles.
Este método de lucha biológica se considera, actualmente, como el más efectivo para combatir y reducir los daños que produce la avispilla en los castañares, tal y como se ha demostrado tras conocer los resultados obtenidos en países como italia, lugar donde se detectó esta problemática por primera vez en Europa, en 2002.
El delegado de Medio Ambiente en Málaga, Adolfo Moreno, ha pedido al Gobierno central que "autorice definitivamente, y no de manera experimental como hace ahora, la suelta de Torymus sinensi" porque -tal y como ha asegurado- aún hay tiempo para combatir "de forma efectiva y económica la expansión de la avispilla".
La avispilla del castaño es un insecto himenóptero de la familia de las "avispas de las agallas" (Cinípidos) que afecta exclusivamente a los castaños.
Originario de China, en Europa se detectó en el 2002, y en el 2012 se introdujo en España, en concreto en Cataluña, y desde el 2014 está presente en Cantabria, Asturias y en los castañares de la provincia de Málaga.
Todos los indicios apuntan a que la llegada del insecto está asociada al movimiento de material vegetal afectado procedente de viveros.
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