Standard & Poors eleva de estable a positiva la perspectiva de Repsol
La agencia de calificación Standard & Poors (S&P), que tiene asignada una nota de BBB (aprobado) a Repsol, ha elevado[…]
La agencia de calificación Standard & Poors (S&P), que tiene asignada una nota de BBB (aprobado) a Repsol, ha elevado de estable a positiva la perspectiva de la petrolera, por el fuerte desempeño operativo que está llevando a cabo y por la mejora de sus métricas crediticias.
Esta mejora de la perspectiva se une a la que ya hizo a finales de octubre la agencia Fitch, que también la elevó de estable a positiva, y a la mejora en un escalón de su nota que anunció hace dos días Moody's, que mejoró su nota de Baa2 (aprobado) a Baa1 (aprobado alto) con perspectiva estable.
Según ha indicado hoy S&P, aunque no espera nuevas iniciativas de reducción de deuda por parte de la compañía, la fuerte y prolongada rentabilidad que está teniendo y las mejoras en sus negocios podrían apoyar una calificación mayor.
La agencia de medición de riesgos ha explicado que la perspectiva positiva que ahora asigna a Repsol es un reflejo de la gradual mejora de sus negocios, mientras fortalece su balance, y de que continuará con la reducción del riesgo de volatilidad en el futuro.
Considera que los factores que podrían apoyar una calificación mayor para Repsol se están afianzando, en concreto su diversificación, el aumento de la eficiencia, la integración de beneficios y la mejora de las métricas crediticias.
Añade que Repsol se ha enfocado en la reducción de su deuda desde que adquirió la canadiense Talisman en 2015, mientras desinvierte en activos, como un 10 % de participación en el grupo CLH o la venta de la que le quedaba en Naturgy por 4.000 millones de euros, que ha permitido a Repsol acelerar su proceso de diversificación con fondos que irán parcialmente a financiar el crecimiento en el segmento de gas y energía.
S&P dice que podrían incrementar la calificación a BBB (aprobado alto) en los próximos doce meses si la compañía se pliega a sus planes de inversión y no incrementa sustancialmente la remuneración a los accionistas.