Santander: la reducción de costes por deterioro podría conducir a los 10 euros

Diez euros por acción.  La reducción de costes por saneamientos, en el Santander ya está aquí y esto le puede llevar a doblar resultados en un plazo más o menos largo

En España, cuando hablamos de bancos, solemos hacer referencia a los dos grandes, pero no hay dos grandes, hay uno grande y uno enorme. Los activos del Banco de Santander (SAN) que representan el total de sus inversiones, ascienden a 1.34 billones de euros y casi doblan los activos de BBVA, que a su vez, dobla los de Caixabank. Últimamente estoy publicando sobre bancos y centrándome en las partes más importantes del negocio bancario. Con BBV y Bankinter hemos visto el margen de intereses, con el Banco de Santander veremos la gestión de riesgos.

Santander es un banco diversificado en zonas geográficas distintas y con una gestión prudente, sin embargo, no es el más rentable. Especialmente en banca, más rentabilidad equivale a más riesgo. El Santander es buena inversión para un inversor a largo que busque seguridad y rentabilidad, dando mayor peso a la seguridad.

Las inversiones las tiene de forma mayoritaria en países desarrollados. Sin embargo, los resultados los obtiene de forma equilibrada entre desarrollados y emergentes. Los activos, que equivalen a sus inversiones, los tiene, de forma aproximada en Europa Continental un 40%, un 25% en Reino Unido, un 10% en EE.UU. y el restante 25% en Latinoamérica. El margen bruto lo obtiene en un 30% aproximado de Europa Continental, del Reino Unido. el 13%, EE.UU. el 17% y Latinoamérica el 40-55%. Llama la atención que en 2016 obtiene el 40% del margen bruto en países donde tiene el 25% de las inversiones. El reparto del margen bruto queda desequilibrado respecto a las inversiones por el efecto de Europa Continental que incluye fundamentalmente España, Portugal y Polonia con morosidades relativamente elevadas.

Los resultados de 2016 han sido similares a los de 2015, con un ligero aumento del 4%. Las variaciones en las distintas partidas de la cuenta de explotación han sido grandes, pero se han compensado unas con otras. El margen de intereses ha disminuido en 1.700 millones, el resultado de las operaciones financieras ha mejorado en 4.500 millones y el resultado obtenido con la gestión de las divisas ha sido 4.500 millones menor que el obtenido en 2015. El margen bruto ha sido 1.700 millones menor al de 2015. Si continuamos bajando por la cuenta de explotación, vemos que los costes administrativos han mejorado en 600 millones, las provisiones han disminuido en 600 millones y los costes por deterioro se han reducido en 1.000 millones. Con ello llegamos a un resultado de explotación de 11.000 millones, que supone una mejora respecto al 2015 de 600 millones que después de impuestos, terceros y otros, queda un beneficio neto de 6.200 millones, 238 millones por encima del beneficio neto obtenido en 2015. Estas variaciones son cantidades muy grandes, pero hay que situarlas en contexto, pues en Santander todas las cifras son enormes.

A pesar de que el beneficio neto no ha tenido grandes variaciones, la cuenta de explotación de 2016 refleja algo muy importante. Los resultados de los bancos probablemente se duplicarán cuando dejen de sanearse y Santander ha reducido el coste por deterioros en 1.000 millones en 2016 respecto al 2015; además, todas las partidas relacionadas con el riesgo de impago han disminuido significativamente. Eso es lo que vamos a ver ahora.

El BCE exige a los bancos un determinado nivel de solvencia que se mide mediante el ratio CET1, el cual relaciona el capital computable de nivel 1 con los activos ponderados por riesgo. El nivel exigido a Santander para 2017 es del 7,75% y tiene un 12,5%, por lo que cumple holgadamente. No obstante, la solvencia de un banco, más que del nivel del CET-1, depende de la solvencia de sus clientes; por este motivo, no me voy a centrar en hablar del ratio y en cambio sí que voy a hacerlo sobre el denominador de la fórmula que se utiliza para calcular el CET-1, pues nos proporciona muy buena información para saber si la gestión de inversiones es más o menos prudente. 

Estoy hablando de los Activos Ponderados por Riesgo (RWA). Su cálculo se realiza de forma que cuando menos riesgo asume el banco en sus inversiones, su importe computa por menos cantidad. Si relacionamos el importe de los RWA con el de los activos del banco, (en realidad deberíamos relacionarlos con la exposición máxima al riesgo de crédito que incluye el riesgo de partidas fuera de balance pero, para un inversor normal es más sencillo hacerlo con los activos y el resultado es similar) obtendremos una cifra que nos informa sobre el nivel de riesgo que está asumiendo el banco con sus inversiones.

El Banco de Santander, con unos activos totales de 1.34 billones de euros, tiene unos activos ponderados por riesgo de 588.100 millones (44%). Si lo comparamos con otros bancos, por ejemplo con el BBVA, tenemos que éste, con unos activos totales de 732.000 millones tiene unos activos ponderados por riesgo de 389.000 millones (53%), lo cual significa que Santander gestiona sus inversiones con menos riesgo que BBVA. Por el contrario BBVA siempre suele ser más rentable que Santander. Volvemos a encontrarnos con una constante en banca: más rentabilidad equivale a más riesgo.

No obstante lo anterior, la rentabilidad que está obteniendo Santander (y el resto de bancos) no es tan baja como se quiere hacer ver. Su ROE actual está alrededor del 7%, pero si tenemos en cuenta que se ha doblado el capital de forma artificial, dado que el banco no lo necesitaba y únicamente se ha ampliado por los requisitos del regulador, el ROE calculado con el capital "normal" que necesita su negocio para funcionar, estaría en niveles del 14% y si además separamos los costes de saneamiento y consideramos únicamente los costes que se producen por su negocio actual, la rentabilidad ROE de su negocio actual estaría por encima del 25% a pesar de que la situación económica en algunas zonas no es la más favorable para el banco.

El Banco de Santander tiene actualmente unos activos dudosos de 33.350 millones, que los ha reducido en 3.000 millones respecto a 2015 Esto ha provocado que la tasa de morosidad esté en el 4% del riesgo de crédito a clientes (832.000 millones). Por zonas geográficas, en Europa Continental está en el 5,9% (España un 5,4%), Latinoamérica un 4,8%, EE.UU. 2,3% y R.U. un 1,4%. Vemos que la morosidad se refleja de forma diferente por zonas y lo hace de forma distinta según sean países desarrollados o emergentes. La salvedad está en Europa Continental que incluye (además de Consumer) a Polonia y Portugal con elevadas tasas de morosidad y especialmente a España que incluye su sector inmobiliario con tasas de morosidad cercanas al 90%.

El ratio de cobertura está en niveles próximos al 75%. En España las dotaciones son similares al resto de bancos españoles con un 50% aproximado. En términos absolutos, la cobertura se ha reducido en 1.700M millones, pero la ha aumentado en términos relativos respecto a la de 2015 que estaba en el 73%.

Esto es importante, pues hemos visto cuando hablaba de los resultados de 2016 que los costes por deterioros han bajado en 1.000 millones; sin embargo las dotaciones han aumentado en términos relativos, debido fundamentalmente a que los dudosos han disminuido 3.000 millones. ¿Significa esto que la reducción de costes por deterioros que puede llevar a los bancos a doblar los resultados ha comenzado?. Es posible que así sea, pues el semillero de morosos que pueden ser los créditos refinanciados también se ha reducido y lo ha hecho en 6.000 millones, de los cuales 2.500 millones eran dudosos. Por otra parte, las entradas netas en dudosos cada año son menores que el anterior.

Al final, el saldo total de dudosos por razones de morosidad u otras, menos las provisiones que tiene el banco, más los adjudicados por el inmobiliario sin cobertura, quedarían vivos unos riesgos de 13.300 millones. Si tenemos en cuenta que anualmente se sanea con cargo a resultados una cantidad cercana a los 10.000 millones, podemos pensar que la reducción de costes por saneamientos, en el Santander ya está aquí y esto le puede llevar a doblar resultados en un plazo más o menos largo. Dependiendo del ritmo de reducción, la horquilla de posibles resultados previstos para 2017 debe ser amplia y podrían estar entre 0,49€/Acc, si sigue la línea de 2016 y 0,60€/Acc si la reducción es algo más agresiva. Estos resultados podrían llevar la cotización al entorno de los 6-6,5€/Acc en el primer caso o a los 9-10€/Acc en el segundo.

Pero esto es mi sincera opinión, no es una recomendación. Cada inversor debe hacer su propia diligencia y tomar sus propias decisiones de inversión.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp