Riba-roja d'Ebre reivindica ante Puigdemont la carretera que le una a Aragón
El alcalde de Riba-roja d'Ebre (Tarragona), Antonio Suárez, ha aprovechado hoy la visita del presidente de la Generalitat a su[…]
El alcalde de Riba-roja d'Ebre (Tarragona), Antonio Suárez, ha aprovechado hoy la visita del presidente de la Generalitat a su municipio para reivindicar que la Generalitat construya la carretera que lleva al puente que cruza el Ebro y conecta con las carreteras para llegar a Lleida y Aragón.
"President, Riba-roja d'Ebre es el único pueblo de Cataluña que tiene un puente sin carretera. Y los ribarrojanos queremos que sea el último de los presidentes de la Generalitat al que le hayamos de hacer llegar esta reivindicación", le ha espetado el alcalde a Puigdemnot, al que ha recordado que ya hizo esta misma reivindicación a Artur Mas, José Montilla y Pasqual Maragall.
El alcalde ha explicado a Puigdemont y al conseller de Territorio, Josep Rull, la situación del puente construido en 1997 sobre el río Ebro a su paso por este municipio, un puente que debería enlazar con una carretera hacia Almatret y la Granja d'Escarp (Lleida), y que casi veinte años después sigue conectado a un camino de tierra.
Suárez ha reivindicado que el proyecto se materialice y satisfaga una reiterada demanda vecinal.
El alcalde ha estado acompañado de sus homólogos de los dos municipios leridanos afectados por el trazado de la carretera, David Romero y Manel Solé, alcaldes de Almatret y La Granja d'Escarp.
En su discurso, Puigdemont ha reconocido que esta infraestructura es necesaria, ya que "nuestro país necesita carreteras que conecten gente y pueblos para cohesionar social y económicamente el territorio".
En declaraciones a los periodistas, Rull ha reconocido que "estamos ante un absurdo que haya el puente sin carretera" al otro lado del río y se ha comprometido a que "antes de que termine esta legislatura tendremos el proyecto constructivo terminado".
Sin embargo, ha reconocido que "en estos momentos la Generalitat no tiene disponibilidad financiera para sacarla adelante (la inversión prevista supera la partida de 35 millones que tiene este año su departamento por toda la red viaria catalana), pero la situación se podría revertir en dos o tres años y entonces ya tendremos el proyecto para poder hacer realidad la carretera".
Desde 1997 hay un puente que cruza el río Ebro en Riba-roja y que está unido a un camino de tierra, una infraestructura que formaba parte del Plan de Evacuación Nuclear de Tarragona y que se construyó para enlazar el pueblo con una carretera que debía suponer una salida hacia el norte en caso de accidente nuclear.
En los últimos años, los alcaldes afectados (Riba-roja de Ebro, La Granja d'Escarp y Almatret) han reimpulsado el proyecto y han consensuado un trazado de 27 kilómetros, con una inversión estimada de 30 millones de euros.
Actualmente, la comunicación entre Riba-roja de Ebro y la Granja d'Escarp se lleva a cabo mediante la C-12 (eje del Ebro), desde Riba-roja de Ebro a Maials y la carretera C-45 de Maials a Serós. A partir de Maials, la carretera LV-7046 permite acceder a Almatret, y a partir de Serós, la carretera LP-7041 permite llegar a la Granja de Escarp. En total, este itinerario suma cerca de 50 kilómetros.
La nueva carretera unirá estos municipios con la A-2 y la AP-2, a la vez que permitirá conectarlos más directamente, acortar estos recorridos, mejorar las condiciones en la conducción y dotar de otra salida a Almatret, que sólo está comunicada por la LV-7046.
Puigdemont ha acudido hoy a Riba-roja d'Ebre para inaugurar las obras de remodelación del casco antiguo de este municipio, en una intervención que ha abierto el pueblo al río Ebro.
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