Relevo generacional en la banca, a falta de la sucesión en BBVA y Sabadell
Francisco González y Josep Oliu son los únicos grandes banqueros que se mantienen al frente de sus entidades
Desde ahora, Francisco González y Josep Oliu son los únicos grandes banqueros que se mantienen al frente de sus entidades, BBVA y Sabadell, tras la transición generacional materializada por la competencia.
El irremediable paso del tiempo, en unos casos, las obligaciones legales, en otros, o las estrategias corporativas, han llevado a difuminar a las antiguas cúpulas directivas de los bancos españoles. El fallecimiento de Emilio Botín, en septiembre de 2014, abrió la puerta de la primera gran sucesión en la banca española desde hacía muchos años. Su hija, Ana Botín, se puso al frente de la entidad, cuya gestión ha estado marcada tanto por los retos de la recuperación española como los altibajos de algunas de las economías en las que opera, como Brasil, y ahora en Reino Unido.
Otros dos de los banqueros más veteranos también han tenido que elegir entre seguir presidiendo sus entidades o hacerlo en las respectivas fundaciones: Braudio Medel, en Unicaja, ha optado por la misma fórmula que Isido Fainé con La Caixa; y Amado Franco, por su parte, mantiene la presidencia de Ibercaja Banco.
En el caso de Francisco González, por ahora mantiene su cargo. Lleva 20 años al frente de BBVA -en principio, BBV después fusionado con Argentaria bajo la autorización del Gobierno- y, por el momento, podrá mantener el cargo hasta que cumpla los 75, en el año 2019. La decisión sucesoria más importante la tomó hace ahora un año, cuando relevó al entonces consejero delegado, Ángel Cano, por Carlos Torres Vila.
Josep Oliú es otro de los banqueros más longevos, al frente de Banc Sabadell desde el año 1999. No ha mostrado intención de retirarse, después de nueve años en los que cuenta con un consejero delegado, Jaume Guardiola, atento a los movimientos.