París se defiende del procedimiento de infracción de la CE por los camioneros
El Gobierno francés se defendió hoy del procedimiento de infracción que le ha abierto la Comisión Europea por una ley[…]
El Gobierno francés se defendió hoy del procedimiento de infracción que le ha abierto la Comisión Europea por una ley de 2015 que impone obligaciones a los camioneros desplazados de otros países europeos que trabajan en Francia y reclamó que Bruselas verifique cómo se comportan todos los países.
El secretario de Estado de Transportes, Alain Vidalies, subrayó que "la posición de Francia es clara: la mejor forma de que funcione el mercado y de respetar la competencia es en primer lugar respetar las reglas".
Vidalies se quejó de que "se están saltando tanto las reglas que es el mismo principio el que está en cuestión" y dijo que lo que hay que hacer es aplicar la normativa europea: "espero que la Comisión cumpla plenamente su papel y verifique que ese principio lo respetan todos los Estados".
Bruselas anunció hoy que ha lanzado un procedimiento sancionador contra Francia por la ley francesa de 2015 relativa al establecimiento de un salario mínimo en el sector de transporte que afecta a las empresas que se dedican al cabotaje y a los trayectos internacionales.
El decreto de aplicación del pasado 7 de abril establece una serie de obligaciones, incluida la de que las empresas establezcan un representante responsable de que se cumplen las normas laborales del país.
El Gobierno francés hizo hincapié en que su legislación obliga a tener a bordo de un certificado en sustitución de la declaración de desplazamiento para presentarla en caso de control, y eso "únicamente para facilitar las operaciones internacionales y limitar la carga administrativa".
Además, señaló que su ley transpone la "responsabilidad conjunta" entre la empresa que realiza el transporte y la que la contrata para acabar con las prácticas de las que "tratan no respetar el marco social existente".
Vidalies hizo hincapié en que el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, había recordado que el principio de que el mismo trabajo debe recibir la misma remuneración en un mismo sitio para garantizar una competencia sana y justa.
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