Las empresas del hormigón y árido ven innecesarias nuevas explotaciones
Los fabricantes de hormigón y áridos consideran que, dada la situación del mercado, con una producción muy por debajo del[…]
Los fabricantes de hormigón y áridos consideran que, dada la situación del mercado, con una producción muy por debajo del potencial instalado, carece de sentido abrir nuevas plantas en Extremadura y exigen a la administración regional más diligencia en el control de las plantas "alegales" e "ilegales".
Así lo han puesto de manifiesto este miércoles en Mérida en la II Jornada Empresarial de Áridos y Hormigones organizadas por la Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP) y la Asociación Nacional de Empresarios Fabricantes de Áridos (ANEFA).
Según ha explicado a Efe el director de ANEFA, César Luaces, en Extremadura hay 52 explotaciones de áridos, un 60 por ciento de las cuales son graveras y el resto canteras, instalaciones que, según ha dicho, no es fácil poner en marcha porque los requisitos son muy elevados, además de las inversiones necesarias.
Ha precisado que las canteras son negocios a largo plazo y las instaladas, como ocurre con las empresas del hormigón, "están trabajando al ralentí", por lo que se reclama a la administración que ejecute todo lo que se licita y que se impulsen los proyectos de mantenimiento y conservación de las infraestructuras públicas.
En el caso de Extremadura, ha asegurado que obras pendientes como las de infraestructura ferroviaria o de gestión de aguas residuales, "son un potencial" que habría que empezar a planificar.
En cuanto a las críticas que suele recibir el sector de las canteras por el impacto en el medioambiente, el representante de ANEFA ha indicado que son consecuencia de la mala gestión del algunas empresas en el pasado.
César Luaces ha explicado que los ciudadanos deberían saber que las canteras y graveras están obligadas a presentar, antes de iniciar un proyecto, un plan de restauración del entorno y depositar ante la administración unos avales para garantizarlo en el caso de que se cierre o no se lleve a cabo.
Por ello, ha mostrado su preocupación porque la administración e permita explotaciones alegales o ilegales "para alimentar determinadas obras públicas, porque lo que termina haciendo es un hueco no restaurado, que es lo que ven los ciudadanos y creando imagen negativa para el sector".
Por su parte, el director general de ANEFHOP, Carlos Peraita, ha explicado que en Extremadura hay casi un centenar de plantas de hormigón, muy distribuidas y con una distancia de suministro que no supera los 50 kilómetros, lo que sumado a la falta de obra hace que su situación sea complicada y su productividad sea baja.
La iniciativa privada, que en España está levantando el negocio, en Extremadura "no tiene tanto tirón", según Peraita, que ha destacado que hay que tomar conciencia de que la obra pública es un motor de la economía regional.
A su juicio, no es el momento de montar nuevos negocios sino de que desde la administración se sea más estricto con el cumplimiento de la normativa vigente "porque hay competencia desleal y hay que combatirla".
Peraita ha señalado que ANEFHOP promueve desde hace muchos años la certificación de calidad de sus instalaciones, producción, riesgos laborales y medioambiente, y defiende las plantas que no cumplan "deberían cerrar sus puertas para que las otras sean rentables y generen beneficios en Extremadura".
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