Las cancelaciones por adelantado dan un respiro a Vueling en El Prat
Tras anunciar el lunes los vuelos que se cancelan hoy por la huelga de controladores aéreos en Francia, Vueling se[…]
Tras anunciar el lunes los vuelos que se cancelan hoy por la huelga de controladores aéreos en Francia, Vueling se ha dado un respiro al evitar que se repitieran las colas de los últimos días en los mostradores del aeropuerto de El Prat.
En total son 18 los vuelos con origen en el aeropuerto barcelonés que la aerolínea de bajo coste ha tenido que cancelar por la huelga de controladores en Francia, que ha provocado menos problemas de los que se esperaba al registrar un bajo seguimiento.
La mayor parte de los vuelos que se han mantenido han despegado a la hora prevista, una puntualidad que se ha reflejado en las pantallas de El Prat y que ha dejado una foto muy diferente a la de los días precedentes, con los retrasos como norma.
A pesar del anuncio de Vueling, no todos los pasajeros recibieron el mensaje y algunos de ellos se han llevado una sorpresa poco agradable al llegar al Aeropuerto de Barcelona-El Prat como si nada.
Es el caso de Natalia y Armando, una pareja de argentinos que hoy deberían haber volado a París para continuar su ruta veraniega que empezó en Barcelona.
"No venimos de la vuelta de la esquina, venimos de la otra punta del mundo. Estamos muy enojados, es muy poco profesional", ha criticado Natalia.
Otros, como Jean-François, se encogen de hombros y lo afrontan con resignación: su vuelo se ha cancelado, mañana tiene que ir a trabajar y le han dicho que quizá no vuele hasta el jueves.
También se han repetido de nuevo los casos de personas que han perdido un enlace, como Silvia, que ha parado en Barcelona como parte de un viaje entre Las Palmas y Bolonia (Italia).
El primero de los vuelos operado por Vueling ha salido con retraso esta madrugada y Silvia y su familia no han llegado a tiempo de coger el segundo avión, en este caso operado por Ryanair.
Esta canaria se queja de que Vueling le ha dicho que pidiera una reclamación ante Ryanair, que a su vez arguye que el retraso de estos pasajeros no es su responsabilidad.
El Prat hoy no ha mostrado ningún signo de anomalía, más allá de los numerosos periodistas que, un día más, han hecho de extras en la función llenando el vestíbulo de cámaras, mochilas y ordenadores.