La CNDH critica a Gobierno por anteponer la estabilidad económica a la social
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recordó hoy al Gobierno mexicano que es más importante garantizar la estabilidad[…]
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recordó hoy al Gobierno mexicano que es más importante garantizar la estabilidad social del país que la económica tras la oleada de protestas y actos vandálicos acontecidos tras la subida de los precios de las gasolinas aplicada por el Ejecutivo.
"Es importante la estabilidad económica del país, pero no a costa de su estabilidad social", dijo el organismo en un comunicado.
Por ello, la CNDH exhortó al Gobierno a poner en marcha cuanto antes "las medidas anunciadas por la Presidencia de la República en beneficio de los grupos más desfavorecidos y en defensa de sus derechos sociales", en referencia al anuncio de acciones sociales que hizo el miércoles el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
También pidió que "se diseñen y apliquen medidas de racionalidad y control del gasto para el combate efectivo a la corrupción e impunidad, que permitan un manejo más eficaz y eficiente de los recursos públicos, sin afectar directamente la economía de las personas y de sus familias".
Además, instó a las autoridades mexicanas a garantizar la seguridad de la ciudadanía ante las protestas y actos vandálicos en el marco de la subida de precios de los combustibles, y les instó a brindar una información "objetiva y veraz".
La CNDH hace un llamamiento a las autoridades de los distintos niveles y órdenes de gobierno "para que, sin afectar el legítimo ejercicio de derechos tales como la libre expresión de ideas y la protesta social, apliquen las medidas necesarias para garantizar la seguridad, la integridad física y patrimonial de las personas".
El pasado 1 de enero los precios de las gasolinas aumentaron entre un 14 % y un 20 % en México, una decisión gubernamental que precede a una liberalización de precios por etapas que ha encolerizado a la ciudadanía.
Ello ha derivado en protestas en gran parte del país, así como en actos vandálicos en estaciones de servicios y saqueos en al menos 250 tiendas comerciales.
Al menos 600 personas han sido detenidas por estos sucesos, y un policía resultó muerto y cinco más heridos el miércoles en la Ciudad de México al intentar impedir el robo de combustible de una gasolinera.
"La existencia de un descontento social legítimo, no debe ser utilizada para la consecución de intereses individuales de naturaleza política, económica o de ninguna otra índole", dijo la CNDH, que abogó por las protestas "pacíficas".
Por ello, hizo un "respetuoso llamado" a los actores políticos y sociales para que tengan una "actuación ética, responsable y en el marco de la ley ante estos hechos, que prevenga que se capitalice o se obtenga un beneficio ilegítimo, manipulando o aprovechando la indignación social que se advierte".
El organismo condenó "enérgicamente los saqueos y actos vandálicos que se han registrado".