Gilles Lellouche: "Los hombres ya no tienen miedo a decir que están mal"

Tras arrasar en la taquilla en Francia con más de 4 millones de espectadores, el también actor Gilles Lellouche (Caen,[…]

Tras arrasar en la taquilla en Francia con más de 4 millones de espectadores, el también actor Gilles Lellouche (Caen, Francia, 1972) presenta en España su debut como director, "El gran baño", una comedia coral contra la "ligera depresión" en que la que ve sumidos a muchos de sus congéneres.

"Quería hablar de la soledad del hombre contemporáneo, una especie de melancolía, de ligera depresión que veo en mi país", ha señalado Lellouche en una entrevista con Efe, convencido de que el hombre actual "no tiene miedo de decir que está mal o que ha fracasado".

De eso va "El gran baño", que se estrena en España este viernes: un grupo de hombres de entre 40 y 50 años desencantados con sus vidas que, desafiando la incomprensión de quienes les rodean, deciden apuntarse a un grupo de natación sincronizada masculina que les permite sacar lo mejor de sí mismos.

"La gente está cada vez más aislada, encerrada en sí misma, cada vez hay menos intercambio. Quería reivindicar lo colectivo y solo en el deporte aficionado hay estos valores de compartir, sin ricos, ni pobres, ni religiones, ni clases sociales", defiende el cineasta.

El reparto reúne a algunos de los actores franceses más populares de la actualidad, como Guillaume Cannet, Mathieu Almeric, Benoit Poelvoorde o Jean Hugues Anglade, además de Virgine Efira y Leila Bekhti como entrenadoras.

La idea de la natación sincronizada surgió después de ver un documental sobre un grupo de hombres suecos que la practicaba.

"Me pareció un deporte emblemático de la importancia de lo colectivo, en el que, si uno falla, todo falla, además de que ver a estos hombres en bañador sería suficientemente ridículo como para hacer reír al espectador", afirma Lellouche.

El guion, que ha coescrito con Ahmed Hamidi y Julien Lambroschini, juega también con el desafío de roles tradicionalmente masculinos y femeninos. Las entrenadoras, de hecho, son mujeres bastante aguerridas, autoritarias o con sus emociones bloqueadas.

"Es curioso que mucha gente me dice que ellos son femeninos, pero yo no tengo esa sensación. Son hombres que se muestran tal como son, sin maquillaje", sostiene Lellouche. "Es un cliché que la mujer se muestre más vulnerable; los hombres cuando están juntos no solo hablan de coches y fútbol".

En este sentido, admite que las cosas han cambiado mucho en muy poco tiempo. "La generación de mi padre, con 27 años, parecía que tenían 60: con su cochazo, fumando, eran hombres, no discutían con sus hijos, ese era el papel de la madre".

"Hoy los hombres llevan a los niños colgados, no tienen miedo a decir que han fracasado o que se sienten solos. En una generación ha habido enormes diferencias, a mi juicio en la buena dirección", añade.

Hamidi, coguionista que acompaña a Lellouche en la promoción en España, asegura que lo más complicado del guion y lo que más tiempo les ha llevado ha sido la creación de los personajes, hacer que todos tuvieran vida propia.

Y también incide en la necesidad de recuperar lo colectivo y de no juzgar al otro. "Cuando eramos pequeños, no podías jugar a nada sin encontrar a otros diez compañeros. Hoy un niño solo con su tableta no necesita más, puede pasarse horas", advierte.

"El gran baño" se estrenó fuera de concurso en el pasado Festival de Cannes. Desde que saltó a los cines franceses, en octubre, ha seducido a más de 4 millones de espectadores y la crítica ha comparado el espíritu del filme con el de "Full Monty".

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