Freixenet usará imágenes de dron y de satélite para mejorar abono de viñas
Freixenet es la primera empresa de España que aplicará el abono liquido con dosificación variable según el vigor obtenido por[…]
Freixenet es la primera empresa de España que aplicará el abono liquido con dosificación variable según el vigor obtenido por las imágenes aéreas, los análisis del suelo y el conocimiento de su equipo técnico que, juntamente con el GPS, permiten automatizar esta aplicación.
La empresa realizó durante todo el año pasado una prueba piloto en la finca de La Freixeneda, en Mediona, y espera ahora poder abonar de este modo todas las viñas que posee en el Penedès.
Además, desea que sea un punto de inflexión para el conjunto de la vitivinicultura de todo el mundo ya que de lo que se trata es de abonar la viña con una precisión casi exacta con la información que da el dron al agricultor.
De esta manera, éste puede verter la cantidad exacta que necesite de fertilizante.
Según explica el responsable de las viñas de Freixenet, Salvador Escoda, se trata de una fertilización con variable localizada y automatizada, un sistema de trabajo único y nuevo en la viña del Penedès.
Así, a través de analíticas del suelo y de imágenes aéreas tomadas en el momento oportuno, el equipo técnico diseña un plan de fertilización variable que será introducido en los ordenadores de las máquinas de inyectar y aplicar abono líquido.
Estos equipos, al estar dotados con tecnologías de posicionamiento, son capaces de fertilizar de forma automática y variable, según las necesidades del cultivo y del tipo de suelo, localizando el abono en la cantidad adecuada, en el lugar y momento oportunos.
Con ello, desde Freixenet explican que no solo se puede obtener mejor producción con fertilización racional, sino que se aprovechan mejor los recursos y se consigue una agricultura mucho más sostenible y cuidadosa con el medio ambiente.
Escoda reconoce que han podido poner en marcha este innovador proyecto gracias a las nuevas tecnologías y que hace unos años hubiera sido "impensable".
El responsable del proyecto apunta que es importante tomar las imágenes en verano porque es cuando las plantas "tienen un mayor vigor y se puede interpretar mejor cómo están. A partir de aquí, vemos si necesitamos más o menos abono en función de su vigor y hacemos un abono personalizado".
La información que se obtiene con las imágenes se vuelca a un ordenador del tractor que, gracias al GPS, "va leyendo la información en paralelo y va dejando más o menos abono según donde esté".
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