Francia también acusa a FCA de obstrucción en la investigación por el diesel
La justicia francesa, que ha inculpado al grupo automovilístico italo-estadounidense Fiat Chrysler Automobile (FCA) por un supuesto fraude por la[…]
La justicia francesa, que ha inculpado al grupo automovilístico italo-estadounidense Fiat Chrysler Automobile (FCA) por un supuesto fraude por la contaminación de los motores diesel, como a otros fabricantes de coches, le reprocha en su caso también maniobras de obstrucción.
"Le Monde" reveló hoy el contenido de una carta de la jueza de instrucción Fabienne Bernard en la que el pasado 17 de octubre informó a las partes civiles de sus derechos y les comunicó la imputación a FCA por engaño agravado y obstaculización de las funciones de un agente habilitado para constatar infracciones.
El primer delito, castigado con una multa de hasta el 10 % de la facturación de los tres últimos ejercicios (lo que en su caso podría suponer 10.500 millones de euros), es por "haber engañado a los compradores de las marcas Fiat, Alfa Romeo, Jeep y Lancia (...) sobre las calidades sustanciales de los vehículos y los controles efectuados".
El segundo se refiere a la reticencia a colaborar con Sacha Davidson, inspector del organismo antifraude (DGCCRF) que dirige las pesquisas, y podría implicar una multa del mismo orden y una pena de dos años de cárcel.
El posible fraude afecta a los motores diesel de las últimas generaciones, incluidos los de la norma Euro 6 -supuestamente los menos contaminantes- pero también algunos de los que equipan los coches más vendidos, como el Fiat 500X o el Jeep Cherokee.
La investigación judicial sobre FCA se abrió el 15 de marzo pasado.
FCA no es el único constructor sometido a escrutinio por parte de la justicia francesa sobre los mecanismos con los que se regula en los coches el volumen de contaminación que generan los motores, después de que Volkswagen reconociera en 2015 haber equipado sus vehículos con dispositivos para ocultar las emisiones en condiciones reales.
Francia sospecha también de las marcas francesas Peugeot, Citroen y Renault, al tiempo que han quedado exoneradas Opel (que como las dos primeras ahora pertenecen al grupo francés PSA) y Mercedes.
Los jueces al frente de este caso han encargado al Instituto Superior del Automóvil y de los Transportes un peritaje minucioso sobre FCA, en particular en un Fiat 500X, para ver si lleva un programa que identifica cuándo está en condiciones de homologación y activa un procedimiento para no rebasar la contaminación legal.
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