Emerge en Ávila la primera añada de vino sumergido en agua dulce
La pequeña bodega abulense "Viña Alondra" ha presentado hoy su vino exclusivo "Crianza Especial Sumergido", cuyas 250 botellas fueron extraídas[…]
La pequeña bodega abulense "Viña Alondra" ha presentado hoy su vino exclusivo "Crianza Especial Sumergido", cuyas 250 botellas fueron extraídas el pasado 18 de septiembre a 20 metros de profundidad en el embalse de "Las Cogotas", tras permanecer en el fondo diez meses.
Se trata de una experiencia pionera en el mundo, que ahora ve la luz, años después de que sus propietarios, los hermanos Luis, Enrique y Almudena Castelló, comenzaran a pensar en esta novedosa forma de madurar el vino en agua dulce.
Por ello, Almudena se ha mostrado hoy satisfecha y muy emocionada al poder dar a conocer una iniciativa que trata de lograr vinos similares a los denominados "accidentales", que eran elaborados por sus antepasados, utilizando las uvas de los viñedos que tenían en el municipio de Langa (526 habitantes).
El experimento, en el que se han empleado 250 botellas de un vino de crianza -2014- que previamente había permanecido doce meses en barricas de roble francés, se basaron en la experiencia de su padre, Lucinio, para quien Almudena ha tenido un emocionado recuerdo.
Cuando su padre acudía durante los veranos al huerto, solía llevarse una botella de vino que, para que se mantuviera fresco, introducía en un pozo cercano.
Sin embargo, algunas de esas botellas no podían ser recuperadas hasta medio año después, ya que caían de forma accidental al fondo del pozo, y se rescatan al año siguiente cuando se procedía a la limpieza del fondo.
La experiencia de quienes probaban ese mismo vino medio año después, demostraba la mejoría de esos caldos, de ahí que los dueños de la bodega decidieran recuperar aquella forma accidental de elaborar vino.
Por ello, a finales del año pasado se sumergieron en el embalse de Las Cogotas", próximo a Ávila, 250 botellas que fueron extraídas en su totalidad hace apenas un mes.
En torno a 150 han sido etiquetadas de forma manual con su propio número, según ha relatado Almudena Castelló, quien también ha destacado que entre los vinos que se han probado hoy, figurase otro que, también de forma experimental, fue "enterrado en la viña" a 4 metros de profundidad, 187 días.
El resultado han sido unos vinos que "deben ser decantados", especialmente en el caso del sumergido, que después de tanto tiempo en la botella, es necesario que "se airee"
Según Castelló, el sumergido resulta "más suave y ácido, aunque al respirar se le va", mientras que el enterrado tiene más toques minerales".
Tras esta experiencia que trata de recuperar "el valor de lo tradicional", los propietarios de la bodega "Viña Alondra" tienen pensado repetir una experiencia que ha resultado "muy costosa en todos los sentidos".
No obstante, el hecho de que sea "el único vino del mundo sumergido en agua dulce", les ha reportado una gran satisfacción.
Su venta se realizará mayoritariamente vía internet aunque también en algunos establecimientos de la provincia abulense, de Madrid y Segovia, exportando pequeñas cantidades del restos de sus vinos a México, Bélgica y Alemania.EFE
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