El Puerto prevé derribar los talleres de Antonio López a finales de 2017
El Puerto de Santander iniciará este mes la tramitación para liberar los talleres de la calle Antonio López, proceso que[…]
El Puerto de Santander iniciará este mes la tramitación para liberar los talleres de la calle Antonio López, proceso que se prolongará de 10 meses a un año, y que finalizará con el derribo de las naves actuales a finales de 2017.
Así lo ha manifestado el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Jaime González, a preguntas a los periodistas, durante un encuentro con el economista Ramón Ramames que ha tenido lugar hoy en la Cámara de Comercio.
El traslado de los talleres de Antonio López a Raos fue anunciado el pasado mes de diciembre por la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Santander, tras conocer que el Ministerio de Fomento iba a destinar un millón de euros a esta actuación, que permitiría a su vez incorporar la superficie liberada (200 metros de longitud y 16 metros de profundidad) a las zonas portuarias del frente marítimo que han sido abiertas al uso ciudadano.
El presidente de la Autoridad Portuaria ha afirmado que este mes se inicia el proceso, que "no hay marcha atrás", que permitirá la construcción de nuevos talleres, los cuales mejorarán las condiciones de los actuales, tanto en características y tamaño, como en equipamiento.
Los talleres de Antonio López, en los que actualmente hay una veintena de trabajadores, se construyeron en la década de los cincuenta, hasta los ochenta tuvieron una importante actividad pero desde hace más de 20 años ya no atracan barcos que carguen o descarguen en la zona.
González ha explicado que el derribo físico de las naves no se llevará a cabo hasta finales de 2017, aunque ha resaltado que el proceso "es un hecho confirmado".
Respecto a la ubicación de los nuevos talleres, González ha dicho que el proyecto que manejan actualmente y "prácticamente tiene todas las posibilidades" es la rehabilitación de las naves que están junto a la sede de la Guardia Civil, situadas junto al puente de Raos.
A ello se suma la liberación de una instalación contigua que ha quedado en desuso y que se pretende convertir en una zona de aparcamiento de semiremolques, que permita reforzar el espacio del desarrollo de la nueva línea de contenedores con Rotterdam.
.