El convenio, un socio para Reinosa e inversión en Basauri, retos de Sidenor

La negociación del convenio colectivo, la búsqueda de un socio industrial y financiero para la planta de Reinosa (Cantabria) y[…]

La negociación del convenio colectivo, la búsqueda de un socio industrial y financiero para la planta de Reinosa (Cantabria) y la modernización de la fábrica de Basauri (Bizkaia) con una inversión de más de 80 millones son los retos de Sidenor.

El consejero delegado de Sidenor, José Antonio Jainaga, ha explicado hoy en Bilbao la situación y planes de la empresa en su primera comparecencia pública tras la adquisición de todas las plantas españolas a la multinacional brasileña Gerdau.

Jainaga ha señalado que la compra ha sido realizada por 7 directivos "de aquí" y que continuarán a la empresa, ya que solo pueden vender sus acciones a otros miembros de Sidenor, por 155 millones de euros, incluida la deuda de 80 millones, en una operación avalada por los bancos españoles que ya trabajaban con Gerdau.

El precio podrá aumentar en un máximo de 45 millones si en los próximos 6 años el ebitda está por encima de 34,4 millones (la diferencia de más se repartiría entre un 55 % para Sidenor y un 45 % para Gerdau). "Estaríamos encantados porque querrá decir que las cosas han ido muy bien", ha apuntado.

Jainaga ha agredido al grupo brasileño su "disposición" para que culminara la operación y las facilidades que ha dado al aplazar el pago durante 4 años y descontar del precio de 155 millones las inversiones pendientes y el capital circulante adicional.

Ha lamentado que el Gobierno Vasco, que apoya la operación al mantener el empleo y el centro de decisión en Bizkaia, rechazó entrar en el capital a través de un préstamo participativo sin dar "explicaciones muy claras y concretas". "Supongo que fueron cuestiones políticas" y no de viabilidad del proyecto, ha opinado.

Sobre la compra, ha afirmado que decidieron hacerse con la compañía al comprobar que todas las ofertas que llegaron a Gerdau contemplaban cerrar la mitad de la empresa y dejar solo la parte cuya producción se vende en España.

El consejero delegado ha comentado que esperan mejorar este año el ebitda (resultado bruto de explotación) de los 20 millones de 2015 a 25 millones, aunque la facturación se reducirá de 720 a 640 millones, y que en 2017 confían en volver a los beneficios.

Esa mejora pese a la reducción de la facturación se debe a la contención de costes y al "efecto chatarra", ya que la evolución del precio del acero se fija en base a la cotización el mes anterior de la chatarra, que las siderúrgicas compran con 3 meses de antelación.

Jainaga, que ha asegurado que no tomarán medidas traumáticas de ajuste del empleo, ha dicho que los resultados "dependerán mucho" de la negociación colectiva que tienen que abordar en los primeros meses del próximo año. "Esperemos que sean razonables porque no plantearemos ninguna salvajada", ha dicho.

Otros retos inmediatos serán la búsqueda de un socio industrial y financiero para la actividad de grandes piezas de forja y fundición de la planta de Reinosa para evitar que acabe desapareciendo, ya que consideran que Sidenor no tiene capacidad ni financiera ni tecnológica para competir en ese mercado.

Además, próximamente decidirán el cierre temporal de un tren de laminación en Reinosa o en Azkoitia (Gipuzkoa), ya que ambos operan actualmente al 50 por ciento y concentrarán las producción en uno de ellos, lo que supondrá aplicar un ERE temporal para los trabajadores afectados por el cierre, ya serían 150 en Gipuzkoa o 120 en Cantabria.

Otro proyecto es la inversión de 80/90 millones para la modernización del tren de laminación y acabados de la planta de Basauri, que se tomará en los próximos meses y tardaría dos años en entrar en producción, lo que permitiría a principios de 2019 entrar en segmentos del mercado donde ahora Sidenor no está presente. EFE.

maf/sf

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