El automóvil ha salido antes de la crisis por sus menores costes laborales
La industria del automóvil en España ha conseguido recuperar los niveles previos a la crisis financiera internacional de 2007 gracias[…]
La industria del automóvil en España ha conseguido recuperar los niveles previos a la crisis financiera internacional de 2007 gracias a la disminución de los costes laborales unitarios (CLU) y a un mejor acceso a la financiación que el resto de sectores.
Según el último Boletín Económico del Banco de España, a pesar de que el sector de la automoción en España resultó "severamente afectado" por la caída de la demanda asociada a la crisis, es de los que han experimentado una recuperación "más intensa".
En su análisis, el organismo regulador recuerda que la producción sectorial del automóvil descendió casi un 30 % en 2009, mientras que la del conjunto de la industria fue algo superior al 15 %.
Pero, tras ese "fuerte" descenso inicial, ha registrado crecimientos "elevados" que le permitieron en 2015 alcanzar niveles de producción previos a la crisis.
El regulador achaca al incremento de la demanda parte de ese comportamiento favorable que ha registrado la industria del automóvil desde 2012.
Esta demanda ha venido motivada porque es una actividad con "eminente carácter exportador", principalmente a los socios de la Unión Europea; y por los incentivos que el Gobierno central ha dado a la compra de vehículos eficientes, que también se han prodigado en países del entorno español.
Sin embargo, el Banco de España pone el acento de la recuperación en la disminución de los costes laborales unitarios, a la que considera "un factor crucial" para que las factorías españolas hayan atraído volúmenes de fabricación adicionales.
Al respecto, el organismo subraya en su boletín que estas inversiones exteriores directas se han traducido en un aumento del empleo en el sector.
Por otro lado, precisa que la bajada de los CLU también ha venido por el ajuste del total de horas trabajadas por empleado que han permitido el mantenimiento de las plantillas.
El regulador recuerda que estas prácticas no son nuevas en el marco de relaciones laborales de las ramas de automoción, que las llevan poniendo en práctica desde hace casi dos décadas.
Un ejemplo claro es que los convenios de empresas engloban al 99 % de los trabajadores del sector, cuando en el resto de la economía su cobertura es inferior al 10 %.
La última pata que identifica el Banco de España para la recuperación del automóvil ha sido el que no ha tenido tantos problemas para acceder a la financiación como otras ramas de la industria nacional.
Por un lado porque las factorías existentes en España son filiales de multinacionales extranjeras y, por otro, porque recurren en mayor medida que otros sectores a la financiación a través de crédito comercial.
De acuerdo con el Banco de España, los productores nacionales de vehículos hacen un uso "intensivo" del la financiación intragrupo, que supone el 20 % del total (20 puntos porcentuales más que el conjunto del sector manufacturero).
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