El '4G' de la banca asume los gastos iniciales de la hipoteca
BBVA confirmó ayer que abona una parte de las tasas notariales y registrales de las nuevas hipotecas, como Santander, CaixaBank y Bankia
El presidente de BBVA, Francisco González, confirmó este jueves que la entidad ha modificado una parte de la política de comercialización de las nuevas hipotecas que firma con sus clientes, al asumir "una parte" de los costes iniciales derivados de esta operación. En concreto, el banco sufraga las tarifas relacionadas con los costes registrales y los notariales, aunque el cliente sigue abonando el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que representa la mayor parte de estas cuantías iniciales.
Esta confirmación viene a reiterar los anuncios realizados por las otras tres grandes entidades financieras del país en las últimas semanas, al reconocer que también sufragan parte o la totalidad de esos gastos -dependiendo de cada una de sus políticas comerciales-. Así viene ocurriendo desde hace varias semanas en Santander, CaixaBank y Bankia, aunque fuentes del sector apuntan que las exigencias de vinculación con otros productos bancarios también son mayores.
Lo hacen porque las entidades comenzaron el ejercicio agravando la incertidumbre con la que finalizaron 2016 a cuenta de sus hipotecas. El sector se enfrenta ahora a lo que puede constituir otro agujero millonario en sus resultados si se extienden las tesis que varios juzgados están resolviendo a favor de que sus clientes perciban una parte de los gastos hipotecarios -Registro, notaría y otros aranceles- que abonaron al formalizar sus préstamos. El Tribunal Supremo ya dictó un fallo a finales de 2015, condenando a BBVA y Popular a devolver esos importes por no haber sido objeto de negociación, sino una imposición. El alto tribunal entendió que hubo «abuso» de su posición, y obligó a las firmas a abonar todos los aranceles. En estas últimas semanas, un juez de Barcelona y otro de Zaragoza han seguido sus pasos.
La base legal para reclamar la devolución de los gastos de constitución hipotecaria es que, en su momento, fueron impuestos por el banco y no consensuados con el cliente. Los notarios recuerdan que «no intervienen en la negociación» y que su labor se centra en «controlar la legalidad» y no pueden declarar abusiva una cláusula, salvo que lo haya hecho la justicia en sentencia firme o se encuentre inscrita como tal en el Registro de Condiciones Generales de Contratación. E insisten en que «no hay ninguna ley que diga que los gastos se derivan a una parte u a otra». Pero sí recuerdan que el Supremo ha aclarado que es abusiva si no ha existido negociación, así como que los gastos deben ser repartidos «equitativamente».
Recuperar unos 750 euros
Para una hipoteca media de 150.000 euros, los gastos de formalización ascienden a 3.000 euros. De esa cantidad, unos 2.250 corresponden al AJD y los otros 750 a los aranceles de notaría y registro. En el notariado indican que sus aranceles recaerían sobre el cliente, en el caso de la copia original; y en el banco, para las siguientes copias. Los pagos registrales van para el banco. Es decir, los afectados podrían llegar a recibir los 750 euros, de media para un 'caso tipo', aunque no ocurriría lo mismo con los 2.250 del tributo.
Se trata de un paso preventivo para evitar otra factura como la de las cláusulas suelo, para cuya devolución el Gobierno tiene previsto aprobar el día 13 un decreto que habilite un procedimiento extrajudicial de obligado cumplimiento. La diferencia con respecto al código de buenas prácticas ideado inicialmente es que dará margen a las entidades para negociar cada caso con sus clientes.