De Santos propone bondad y humor como antídoto contra la "pesadez literaria"
La defensa de la bondad humana y el humor ha propuesto hoy el dramaturgo José Luis Alonso de Santos como[…]
La defensa de la bondad humana y el humor ha propuesto hoy el dramaturgo José Luis Alonso de Santos como antídoto contra uno de los defectos que, en su opinión, padece la literatura de nuestros días, la excesiva duración y la "pesadez" de buena parte de los libros que se editan en la actualidad.
"El noventa por ciento de la literatura mundial es larga y pesada. La mayoría de las novelas están bien, pero le sobran la mitad de las páginas", ha reflexionado De Santos, esta mañana en Valladolid, durante la presentación de "Microteatro" (Ediciones Irreverentes), una selección de sus piezas más breves.
Al margen de la "intención pedagógica y práctica" de este volumen, pensado en la forja de lectores entre el alumnado de institutos y para facilitar la formación de actores en ciernes, la extensión de la treintena de piezas "se adapta también a la velocidad de los tiempos", donde al parecer "todos tienen prisa".
Como Jorge Luis Borges, no entiende Alonso de Santos (Valladolid, 1942), presidente de la Academia de las Artes Escénicas de España, que se escriban obras tan largas "para decir cosas tan cortas", ha comentado durante la presentación de "Microteatro" en el marco de la 49ª Feria del Libro de Valladolid.
Los creadores "tenemos la manía de estirar lo que no hace falta. Seguramente 'Guerra y Paz' y El Quijote tenían que ser gordos a la fuerza, pero no todo tiene que ser como las pirámides de Egipto porque es ridículo", ha insistido antes de exceptuar a los escritores del Siglo de Oro, "que cobraban por folio".
El peor atributo de un autor, ha insistido, "no es ser malo, es ser pesado" porque "el aburrimiento conduce a la melancolía".
Alonso de Santos ha recordado, en su caso, que ha podido vivir del teatro "con cierta facilidad" durante los últimos cincuenta años "porque soy menos pesado que la mayoría de mis colegas", todos los cuales "trabajan mucho, con rigor, buena intención y además cobran poco, pero son pesados".
"He intentado desesperadamente no serlo", ha agregado este dramaturgo y director de teatro que recientemente ha estrenado en Madrid, con Manuel Galiana y Luisa Martín en el elenco, una nueva versión de "El oscuro corazón del bosque" con un lleno que ha atribuido a su obsesión por huir de ese lastre.
No se considera a pesar de ello "tan buen dramaturgo ni buen escritor", ha precisado antes de puntualizar que la clave de su aceptación entre el público "no se debe a que sea un defensor de la justicia, ni de la libertad, ni de la igualdad, ni de la paridad, ni de la democracia, ni de la cultura y la educación".
"Defiendo solo una cosa, que a unos les puede gustar y a otros no: la bondad humana, la gran alta misión mía en el mundo", como en su opinión hacían los clásicos del Siglo de Oro español al anteponer esa virtud "como meta del arte y la cultura".
Y todo ello pasado "por el tamiz del humor como arma defensiva", ha añadido por su parte Pilar Alonso, representante de la Fundación Jorge Guillén, entidad que custodia buena parte del legado personal y literario de José Luis Alonso de Santos.
"Pero no le sirve un humor cualquiera, ha de ser inteligente para así encontrar al espectador confidente con el que compartir preocupaciones e intimidades, y esta es la clave del éxito de muchas de sus obras", ha subrayado.
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