COAG inicia recogida de firmar contra la macrogranja de Noviercas
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha puesto en marcha una "masiva" recogida de firmas contra el[…]
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha puesto en marcha una "masiva" recogida de firmas contra el "monstruoso proyecto" de macro-granja de 20.000 vacas que la Sociedad Limitada Valle de Odieta pretende poner en funcionamiento en el municipio soriano de Noviercas.
En la petición se reclama al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a la Junta de Castilla y León y a los principales partidos políticos con representación en el Congreso, la paralización del proyecto y la defensa de un modelo de producción de pequeñas y medianas explotaciones para garantizar un desarrollo rural sostenible y equilibrado, según ha informado hoy la citada organización agraria en un comunicado.
Asimismo, solicita a las administraciones que vuelvan a apostar por una regulación del mercado lácteo que garantice la viabilidad económica, social y medioambiental del sector y un control de la producción y que adopten medidas sostenibles y efectivas para luchar contra la despoblación del medio rural tanto en Soria como en el resto del Estado.
Esta actuación se enmarca dentro de la campaña de sensibilización social e institucional que COAG inició el pasado 8 de febrero.
Durante las próximas semanas, esta organización se reunirá con los diferentes grupos políticos con representación en el Congreso para exponer los resultados del informe de impacto de esta "monstruosa iniciativa", pedir su rotundo rechazo y plantear una normativa reguladora que ponga límite a la dimensión de las explotaciones para garantizar la sostenibilidad económica, social y medioambiental de la actividad ganadera.
Esta campaña también se trasladará a Bruselas, con una ronda de contactos con los europarlamentarios españoles y los grupos del Parlamento Europeo.
La producción anual estimada de la macro-granja de Noviercas vendría a sustituir, según COAG, a 432 explotaciones familiares, destruiría 726 empleos en zonas rurales y generaría el doble de residuos orgánicos que toda la población de Castilla y León.
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