Caso emisiones FCA salta la misma semana que VW asumió culpa y "supermulta"
La semana en la que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Justicia de EEUU han cerrado[…]
La semana en la que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Justicia de EEUU han cerrado un acuerdo con Volkswagen (VW) sobre el dieselgate, en el que asume la estafa y la multa de 4.300 millones de dólares, la agencia acusó a FCA de falsear las emisiones de coches diésel.
La EPA informó de que ha enviado a la multinacional italo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) un "aviso" referido a "supuestas violaciones de la Ley de Aire Limpio por instalar y no revelar un software de tratamiento de motores" en unos 104.000 automóviles.
Aunque en ambos casos los coches afectados equipan propulsores de gasóleo, la situación es distinta, ya que el fabricante alemán ha pactado esta penalización por instalar un software que manipulaba las emisiones y daba datos inferiores a los reales (hasta 40 veces) y FCA asegura que "los vehículos de la compañía con motores diésel cumplen todos los requerimientos reguladores pertinentes".
Lo que supuestamente ha hecho FCA, en principio, es no revelar a la EPA la instalación de un dispositivo que puede elevar la contaminación en condiciones reales de tráfico.
"No revelar un software que afecta a emisiones en el motor de un vehículo es una grave violación de la ley, que puede resultar en la contaminación nociva del aire que respiramos", dijo la subdirectora de la Oficina de Cumplimiento de EPA, Cynthia Giles.
La EPA informó del envío de un "aviso" referido a "supuestas violaciones de la Ley de Aire Limpio por instalar y no revelar un software de tratamiento de motores".
Esa normativa exige a los fabricante automovilísticos probar ante el organismo regulador, mediante un proceso de certificación, que sus productos cumplen los estándares federales de emisión a fin de controlar la contaminación del aire.
Sin embargo, la EPA no especificaba en su informe en cuánto superaban los coches afectados los niveles de óxido de nitrógeno (NOx), dato que sí que dio en el "caso Volkswagen".
Fuentes de la compañía ítalo-estadounidense destacaron que ningún dispositivo utilizado es ilegal, al tiempo que han incidido en que FCA cumple con "toda la legalidad vigente" en EEUU.
También subrayaron que el grupo automovilístico "llevaba semanas" intercambiando información técnica con la EPA, por lo que la decisión de hacerlo público les ha dejado "decepcionados".
En este comunicado, FCA destacó también que "ha pasado meses aportando información voluminosa en respuesta a las solicitudes de la EPA y otras autoridades gubernamentales y ha buscado explicar su tecnología de control de emisiones a los representantes de la EPA".
Otra de las diferencias entre ambos casos es que a FCA se le acusa de manipular unos 104.000 automóviles, los modelos 2014, 2015 y 2016 del todoterreno Jeep Grand Cherokee y la camioneta Dodge Ram 1500 con motores diésel de 3,0 litros, vendidos únicamente en EEUU.
Por su parte, el fabricante alemán admitió que el trucaje se efectuó en 590.000 coches en el país norteamericano y esta manipulación de las emisiones afectó a 11 millones de vehículos en todo el mundo.
Así lo confirmaron fuentes del grupo ítaloestadounidense en España, que destacaron que los coches "afectados por lo que dice la EPA" son modelos vendidos en EEUU y subrayaron que "ningún modelo con esas especificaciones de motor se han comercializado en España".
Por tanto, aunque en ambos casos se reprocha la idea, o intención, de engañar, habrá que esperar a los siguientes pasos que da el organismo regulador estadounidense.
De momento, el susto se lo dieron ya este jueves las transacciones de las acciones de Fiat Chrysler, que quedaron suspendidas en la Bolsa de Nueva York y en la de Milán tras conocerse los informes de la EPA.
En la jornada bursátil de hoy, viernes, en la Bolsa de Milán está subiendo más de un 4 %, cotizando a 9,15 euros por título a una hora del cierre de la sesión ( 4,21 %), mientras que al otro lado del Atlántico, en los mercados estadounidenses, los títulos de la compañía siguen cayendo, en las primeras horas de negociación, más de un 2 % (-2,26 %).
La compañía manifestó su intención de trabajar con el Gobierno de Donald Trump para "resolver este asunto de forma justa".
Así, FCA quiere asegurar a la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de Trump y a sus clientes que "los vehículos de la compañía con motores diésel cumplen todos los requerimientos reguladores pertinentes".
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