Banquero: ¿cómo te pueden afectar los grandes gigantes tecnológicos?

Durante los últimos años, la transformación digital ha estado muy presente en el sector bancario, y los cambios se suceden[…]

Durante los últimos años, la transformación digital ha estado muy presente en el sector bancario, y los cambios se suceden cada vez más rápido. Las cinco grandes multinacionales tecnológicas - Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft, también conocidas como GAFAM - están llevando a cabo transformaciones en una gran variedad de sectores. Amazon está revolucionando el sector seguros y Microsoft y Google están trabajando en el desarrollo del coche autónomo. En el sector bancario también se empiezan a vislumbrar este tipo de disrupciones.
Con la entrada en vigor de la directiva PSD2, las GAFAM podrán acceder a la información de los usuarios que les autoricen a utilizar sus datos para crear sus propias soluciones innovadoras. El gran poder económico que tienen estas empresas, sumado a su experiencia digital y a toda la información que obtienen gracias a su relación con los clientes, aporta un conocimiento de valor incalculable que, con el producto adecuado, podría cambiar la percepción que tenemos de la banca.

¿Y qué pasa con los challenger banks?

Los challenger banks son aquellos bancos que suelen carecer de oficinas físicas, normalmente son mobile only y suelen apoyarse en otras fintech para ofrecer servicios financieros en los campos a los que no llegan. Su intención es hacerse un hueco en el mercado con la intención de cambiar la forma en la que los consumidores interactúan con sus bancos. Una vez superado el miedo inicial a que estas startups entraran en el sector y ganaran cuota de mercado, han aumentado las expectativas de lograr una buena experiencia de usuario. Muchas de estas entidades se perciben como bancos secundarios con ventajas diferenciales, en lugar de como alternativas a los bancos tradicionales. 

Cuando tuvo lugar el debate sobre la aparición del open banking en la Unión Europea, Paul Riseborough, Director Ejecutivo de Operaciones de Metro Bank, predijo que podrían pasar hasta cinco años antes de que "el ciudadano de a pie perciba el valor añadido". A pesar de ello, un estudio de PwC revela que existe una preocupación generalizada del sector financiero tradicional - para el 88% de los encuestados- por la llegada de estos nuevos competidores, conocidos como los "innovadores disruptivos". No existe ninguna duda de que las GAFAM tienen suficiente potencial para transformar el modo en el que los usuarios interactúan con sus bancos y con la industria en general.

El auge de los innovadores

La aplicación china WeChat es el ejemplo perfecto de cómo pueden cambiar las reglas del engagement en las instituciones financieras y las plataformas tecnológicas. La aplicación se lanzó en 2011 como un servicio de mensajería instantánea similar a WhatsApp, pero se ha convertido en una app ubicua, cuenta ya con más de mil millones de usuarios a nivel global y permite a sus usuarios desde pedir un taxi o una cita con el médico hasta realizar transferencias y otras operaciones bancarias. 

Si las GAFAM desarrollan este tipo de producto integral y se lo ofrecen a sus fieles suscriptores, la banca minorista se arriesga a quedarse atrás al perder su valor diferencial, los datos. Si los consumidores acudieran a un tercero para hacer sus transacciones financieras, el nivel de engagement podría disminuir, y la experiencia de cliente se vería afectada indudablemente. Entonces, ¿qué pueden hacer los pequeños bancos para hacer frente al torrente de innovación disruptiva y a la respuesta del sector?

Innovación estratégica

A pesar de que el open banking y la PSD2 pueden suponer una amenaza si son utilizados por las GAFAM, también ofrecen oportunidades de innovación a los bancos mediante la utilización de una amplia variedad de datos que ya tienen de sus clientes. Tal y como apunta un reciente estudio de McKinsey, los bancos incluso puede que tengan cierta ventaja, ya que "cabe la posibilidad de que los consumidores no quieran facilitar sus datos y números de cuenta a terceros". Si los bancos realizan un planteamiento estratégico antes de que los gigantes tecnológicos transformen por completo el sector, podrían incluso fortalecer su posición de mercado.

Pablo Viguera, General Manager de Revolut España, afirma que en España existe una fuerte bancarización con respecto a otros países de nuestro entorno, ya que aproximadamente un 98% de la población por encima de 15 años es titular de una cuenta bancaria. Además, el número de sucursales por cada 10.000 habitantes está cerca de 7, muy lejos de las 1,7 de Reino Unido. Sin embargo, la situación está cambiando, puesto que a día de hoy cerca de 17 millones de españoles usan productos de banca digital. 

A nivel internacional, por ejemplo, RBS ha anunciado este año que está planeando lanzar un banco digital independiente para competir con los challengers online, desde Monzo y Starling hasta las GAFAM. Esto no solo ocurre en los grandes mercados financieros, ya que un 84% de bancos indonesios está planeando invertir en transformación digital en los próximos 18 meses.

También existen redes de colaboración que cada vez son más fuertes y animan a los desarrolladores de software a utilizar las APIs existentes (interfaz de programación de aplicaciones, abreviada como API por sus siglas en inglés) para construir plataformas innovadoras que permitan a los bancos, empresas de gestión de patrimonios y fintechs mejorar tanto los elementos internos de su empresa como aquellos orientados a sus clientes. Por ejemplo, el Avalog Developer Portal tiene actualmente más de mil desarrolladores colaborando e intercambiando conocimiento para innovar en el sector financiero internacional.
Es evidente que los bancos tradicionales son conscientes de las amenazas que existen y están enfrentándose al reto. Es por tanto vital que la inversión se realice en las áreas adecuadas. 

Aportar valor añadido

Los innovadores disruptivos que ya han tomado la delantera en el sector son los que han sobrepasado los límites de la banca tradicional. Esta es un área que los bancos deben investigar, y muchos ya lo están haciendo. 

Por ejemplo, como respuesta a la aplicación Twyp de ING para transferencias instantáneas de dinero, muchos otros bancos como BBVA, Santander o Caixabank, entre otros, se han asociado con el sistema de pago Bizum, integrándolo directamente en sus apps.
Sin embargo, estos bancos podrían llegar más lejos si ofrecieran servicios no bancarios que aportaran un impacto significativo en la vida de sus clientes. Asociarse con aseguradoras o simplificar facturas ayudaría a evitar que los clientes cambiaran sus productos por los de las GAFAM, cuando estos lleguen al mercado. De hecho, nuestro estudio "El consumidor conectado" muestra que las empresas que ofrecen tres o más servicios o productos adicionales tienen tasas de customer engagement más altas, que dan lugar a que los clientes sigan confiando en la empresa y se gasten más dinero. Este ejemplo se puede extrapolar al sector bancario. 

Colabora y prospera

Con la irrupción de la PSD2 y el open banking, es evidente que los próximos cinco años supondrán un período de cambios en la banca. Según vayan incorporándose al sector las GAFAM, los bancos tradicionales y las fintech deberán crear planes en profundidad debido a la amenaza inminente que suponen estos gigantes tecnológicos. Si siguen centrándose en innovar y en trabajar en un ecosistema flexible y colaborativo, mejorarán sus servicios, y a la vez asegurarán su posición en el sector. Tanto los profesionales de las finanzas como los consumidores podrán verse beneficiados con la entrada de estos nuevos actores en el mercado. Al fin y al cabo, la existencia de un mayor número de opciones implica un mayor foco en la experiencia de cliente.

Eduardo Esparza, VP General Manager Affinion España

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