Un tercio de las casas del centro de Lisboa se usan para alquiler turístico

El 34 % de las viviendas de los barrios históricos del centro de Lisboa están destinadas al alquiler turístico, considerado uno de los principales responsables de la acelerada subida de los precios de arrendamiento que experimenta la capital portuguesa.

Así lo revela hoy el periódico luso Jornal de Negócios, que consigue el cálculo utilizando el registro oficial de casas con alquiler de corta duración, una categoría en la que se enmarcan los pisos turísticos.

Los barrios más afectados son Alfama, Mouraria, Castelo, Baixa o Chiado, unidos administrativamente en la Junta de Freguesía de Santa Maria Maior y protagonistas absolutos de las guías de viajes, pues aquí se concentran los principales atractivos históricos y símbolos de la ciudad, como el Castillo de San Jorge o las casas de fado.

Después del centro, la mayor concentración de pisos turísticos se da en los barrios más cercanos al Tajo (Bairro Alto, Santa Catarina y Cais de Sodré) donde los visitantes se hospedan en el 28 % del total de viviendas disponibles.

Ya en la considerada zona VIP, donde se agrupan las tiendas más caras y el metro cuadrado supera los 3.000 euros (Santo António y São Vicente) el alojamiento turístico ocupa el 15 % de las casas.

Los datos indican además que el número potencial de turistas que usan estos inmuebles supera al de los habitantes habituales en zonas como Misericórdia, que engloba los barrios más cercanos al río.

La presión turística que sufre desde hace meses Lisboa, y que genera cada vez más incomodidad entre los portugueses, ha ido ocupando progresivamente espacio en la agenda política del país, donde se buscan medidas que eviten el éxodo de los lisboeta a la periferia de la ciudad.

Para ello, el Parlamento luso aprobó el pasado julio una propuesta de ley que pone límites a los apartamentos particulares destinados a alquiler turístico, que ahora podrán ser cerrados si más de la mitad de los vecinos del edificio se queja ante el ayuntamiento, ente que tomará la decisión.

Además, los consistorios tendrán la potestad de ampliar las llamadas "áreas de contención", barrios donde se podrá limitar el número de alojamientos turísticos para "preservar la realidad" de estas zonas.

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.