Sri Lanka trata de deshacerse del costo de los delirios aéreos del pasado

Incapaz de hacer frente a la costosa deuda que arrastra, Sri Lanka trata de deshacerse de un aeropuerto internacional casi vacío y de un acuerdo para la adquisición de aeronaves por parte de la aerolínea nacional que formaron plan del delirio aéreo del expresidente Mahinda Rajapaksa.

Considerado el aeropuerto internacional más vacío del mundo, el aeródromo Mahinda Rajapaksa (MRIA) fue construido en la sureña Mattala, la ciudad natal del polémico hombre que gobernó la isla entre 2005 y 2015, con capacidad para mover a un millón de personas y 45.000 toneladas de carga anuales.

El segundo aeropuerto internacional del país abrió sus puertas en 2013 como parte de un gigantesco proyecto para generar un polo turístico y empresarial que solo existió en la cabeza del exgobernante, pero que supuso la asunción en 2011 de un crédito de 209 millones de dólares concedido por el EXIM Bank de China.

Hoy apenas una aerolínea, Fly Dubai, usa las instalaciones de un aeródromo fantasma, reconvertido en atractivo turístico para quienes visitan la zona y que por menos de un dólar pueden comprar una entrada para ver la instalación por dentro.

"El MRIA supone un costo enorme para el Gobierno", indicó el secretario del Ministerio de Aviación Civil de Sri Lanka, G. S. Withanage, al recordar que solo hay un vuelo diario y que el costo de mantenimiento lo está asumiendo el aeropuerto de Colombo.

"Es una enorme pérdida de dinero para el país", añadió.

Con este panorama, el Gobierno llamó a una licitación a principios de año que, pese a recibir algunas ofertas, quedó desierta.

Sin embargo, cuando parecía que se cerraban todas las puertas ha aparecido una oferta del Gobierno indio, una propuesta por razones que no han sido concretadas.

Efe no pudo conseguir de inmediato un comentario de la Embajada india, aunque algunos analistas recuerdan que el hecho de que el principal puerto marítimo ya esté en manos chinas no es del agrado de Nueva Delhi.

Las autoridades de Sri Lanka contemplan ahora formar una empresa mixta con la India, que se ha mostrado dispuesta a adquirir 250 millones de dólares del accionariado de un activo que han valorado en 293 millones.

"Hemos pedido a los representantes indios que nos hagan una propuesta completa, pero todavía no hemos recibido la oferta", indicó Withanage.

Agregó que, además, ha solicitado al jefe del Departamento de Tasación del Gobierno una valoración del aeropuerto.

"Una vez que todo esto se haga negociaremos", afirmó el portavoz del Gobierno.

Pero los problemas para Sri Lanka con su sector aéreo no acaban en las instalaciones portuarias.

El Gobierno está tratando de cancelar la adquisición de los últimos cuatro aviones que adquirió al consorcio europeo Airbus como parte de un contrato de 2.500 millones de dólares para renovar la flota de la aerolínea estatal Sri Lankan Airlines.

La compañía ya canceló la adquisición de otros cuatro aviones a principios de año pagando 98 millones de dólares, lo que repercutió directamente en las cuentas de la aerolínea, que cerró el año fiscal en marzo pasado con una pérdida de 181,2 millones de dólares frente a los 78 millones del año anterior.

"Hay un acuerdo para la compra de cuatro A350-900 para su entrega en 2020, no necesitamos estos aviones y nos gustaría encontrar una solución con Airbus", dijo a Efe el presidente de Sri Lankan Airlines, Suren Ratwatte.

"Queremos renegociar de forma que no tengamos que pagar una compensación como antes, pero todavía no estamos seguros de que vaya a suceder", indicó a Efe Ravidra Hewavitharana, secretario del Ministerio de Desarrollo Empresarial Público, bajo cuya administración se encuentra la aerolínea.

Un comité encabezado por el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, supervisa el asunto y la reestructuración de la aerolínea, en la que el Gobierno ceilanés vería con buenos ojos una entrada de capital privado.

Pero como con el aeropuerto, las intentos de encontrar un ofertante han fracasado hasta el momento.EFE

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