Renfe discrepa con CNMC sobre que servicio de Ilsa se considere internacional

Renfe se reserva el derecho a recurrir la resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que considera que el servicio de tren entre Madrid y Montpellier (Francia) que quiere lanzar Ilsa cumple con los requisitos para ser reconocido como transporte internacional.

Según han indicado hoy a Efe fuentes de la operadora ferroviaria, el plan de negocio presentado por Ilsa, empresa de los socios de Air Nostrum, para esta nueva línea de alta velocidad privada con Francia presenta deficiencias importantes en las hipótesis usadas para demostrar que cumpliría con los umbrales fijados del 30 % en viajeros e ingresos procedentes de tráfico internacional.

A su juicio, en el plan se sobrevalora la capacidad del material rodante y se incluye una captación de demanda que Renfe ve imposible.

Con esas premisas, los porcentajes de tráfico internacional obtenidos no son válidos, en opinión de estas fuentes, que han recordado que los propios criterios de la CNMC para considerar un servicio ferroviario internacional es que un 20 % de los kilómetros totales discurran por tramo internacional, algo que no ocurre en este caso.

De hecho, los propios cálculos de Competencia son que el recorrido por ferrocarril entre Madrid y Montpellier del servicio de alta velocidad propuesto por Ilsa, con paradas en Zaragoza y Barcelona, es de 968,7 kilómetros, de los que 777,4 transcurren por España y 191,3 kilómetros por Francia, con lo cual el 80,3 % del recorrido es en territorio nacional y un 19,7 % en internacional.

Por tanto, el servicio que quiere lanzar Ilsa no cumpliría el ratio del 20 % por territorio internacional establecido por la CNMC, pues faltaría un 0,3 %.

Además, desde Renfe apuntan que el propio informe de la CNMC que da origen a la resolución de este organismo señala que los datos aportados por Ilsa son insuficientes para justificar la demanda potencial de un servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Montpellier.

Las mismas fuentes han señalado que la CNMC llega a considerar como asumible que Ilsa no alcance un 30 % de ingresos procedentes del tráfico internacional y no comparten que se hayan reinterpretado los criterios metodológicos, de forma que los umbrales de viajeros e ingresos pasen a ser conjuntos liberando del cumplimiento de cada uno por separado.

Fuentes de Renfe han afirmado que el plan de negocio de Ilsa no solventa tampoco la cuestión del material rodante y considera que no tiene sentido dar por hecho la remota posibilidad de que Ilsa vaya a usar material utilizado por Renfe Viajeros en tráficos internacionales, que, además, no es apto para circular en territorio de Francia por razones técnicas.

Además, el plan no incluye alternativas a un material que no está disponible, según las mismas fuentes, que aunque comprenden el interés de la CNMC en dar entrada a un nuevo operador en el sector internacional, no comparten que ello le lleve a rehacer un plan de negocio "inconsistente".

Según fuentes del operador ferroviario, el plan de Ilsa busca remediar las pérdidas en el tráfico internacional priorizando el corredor nacional y la ampliación que hace del servicio a Francia es "artificiosa" y "testimonial".

En este sentido, consideran que las paradas en territorio español no son auxiliares, sino que persiguen acceder al corredor de alta velocidad Madrid-Barcelona antes de que se liberalice el servicio ferroviario para viajeros en 2020.

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