Piden que se reclame la caducidad de las autorizaciones de las tierras raras

La plataforma "Sí a la Tierra Viva" ha pedido a los ayuntamientos afectados por los proyectos de extracción de tierras raras en la provincia de Ciudad Real, que reclamen al Gobierno regional la caducidad de las autorizaciones solicitadas para llevarlos a cabo.

En un comunicado, la plataforma ha asegurado que las empresas concesionarias han incumplido las condiciones para tramitar los permisos e informes necesarios, lo que permite a la Administración autonómica tomar esta decisión de "motu propio".

Y ha lamentado que, pese al incumplimiento de los requisitos legales, el anterior Gobierno regional les otorgase en la pasada legislatura "las máximas facilidades al exonerarlas de la necesidad de obtener informes ambientales para los permisos de investigación".

Los permisos abarcan una superficie total de 27.500 hectáreas de la provincia de Ciudad Real, ha recordado la plataforma que ha precisado que los proyectos afectan a los municipios de Navas de Estena, Valdepeñas, Moral de Calatrava, Alhambra, San Carlos del Valle, Membrilla, Manzanares, Santa Cruz de Mudela, Torrenueva y Torre de Juan Abad.

Estas zonas representan un área de alto valor ecológico y agrícola, al contar con varias denominaciones de origen que amparan productos como el aceite de oliva, vino y queso manchego.

Además, albergan una zona de dispersión de águila imperial, conforme al plan de recuperación aprobado por Decreto 275/2003, de 9 de septiembre y que declara zonas sensibles las áreas críticas para la supervivencia de estas especies en Castilla-La Mancha.

La plataforma ha advertido que los trabajos de extracción que se llevarán a cabo se localizan a 0,9 y 1,3 kilómetros de la zona especial de protección de aves (ZEPA) "Áreas esteparias del Campo de Montiel", aunque "es preceptivo evaluar expresamente las posibles afecciones que puede producir la extracción de monacita sobre esta especie en peligro de extinción, sus presas y su hábitat".

El área afectada también es rica en especies de caza menor, entre ellas el conejo de monte, que sirve de alimento para los ejemplares del proyecto de reintroducción del lince ibérico que transitan por la zona donde se pretende desarrollar la actividad minera.

La explotación de tierras raras está considerada como muy contaminante, ha denunciado el colectivo vecinal, que sostiene que esta actividad genera graves peligros por contaminación de agua y lumínica, ruido, polvo, destrucción del entorno agrícola y natural.

Desde 2013 se han otorgado 10 permisos de investigación minera en Ciudad Real para determinar la concentración de tierras raras, en concreto de monacita, y poder explotarlas.

Las autorizaciones afectan hasta el momento a cuatro de las cinco comarcas de la provincia de Ciudad Real, La Mancha, Montes de Toledo, Campo de Calatrava y Campo de Montiel.

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