La UE revisará seguridad a la luz de los ataques de Bruselas, Moscú y Madrid

La Unión Europea revisará la seguridad en lugares públicos, especialmente de aeropuertos y estaciones de tren, metro y autobuses, tras los atentados de este martes en Bruselas.

Expertos de la UE en materia de seguridad en el transporte terrestre, el llamado grupo "landsec", tienen previsto reunirse el próximo 11 de abril, en una cita ya programada de antemano pero que podría adelantarse, según informó hoy el portal europeo EurActiv.

Las medidas de seguridad reforzadas tomadas en España tras los atentados del 11 de marzo de 2004 contra los trenes de cercanías en Madrid y tras el ataque terrorista perpetrado en 2011 en el aeropuerto moscovita de Domódedovo, podrían servir a los especialistas como "modelo" para intentar hacer más impermeables a los ataques todos los espacios públicos de la UE.

En el atentado contra el principal aeródromo moscovita fallecieron 35 personas, y en los ataques de Madrid se produjeron 191 víctimas mortales.

En ese sentido, un portavoz de Bruselas aseguró que esos dos casos podrían servir como base para los debates de los expertos en los próximos días.

Tras el atentado en Domódedovo, las autoridades rusas mejoraron sustancialmente los controles de acceso a las terminales del principal aeródromo de Moscú.

Por otro lado, en España se incrementó sensiblemente la seguridad en estaciones y trenes, con cámaras de circuito cerrado de televisión y otras medidas de control adicionales.

A pesar de que una parte sustancial de las competencias en materia de Justicia e Interior recae sobre los Estados miembros, el Ejecutivo de Bruselas tiene "obviamente" un papel que desempeñar, en especial en cuestión de seguridad de los aeropuertos, según fuentes de Bruselas.

Las normas de la UE establecen estándares básicos comunes de seguridad aplicables a todos los aeropuertos comunitarios, pero también obligaciones de control de calidad para los Estados miembros, con el fin de garantizar que todas las medidas se aplican correctamente. Entre esos estándares comunes figura el control de acceso y la vigilancia en los aeropuertos.

No obstante, según recuerda EurActiv en su información, un documento de trabajo interno redactado por Bruselas en 2012 señalaba que la legislación de la UE en materia de seguridad en la aviación "se define de modo que el foco está en la prevención de acciones de interferencia ilegal en las aeronaves".

De acuerdo con ello, los aparcamientos para automóviles en los aeropuertos, en las estaciones de tren e incluso en las áreas de facturación (check-in) de los aeropuertos no están cubiertos por la actual legislación de la UE.

En su momento, los expertos de la Comisión Europea recomendaron que el grupo de expertos de seguridad en el transporte terrestre de la UE analizara cómo desarrollar un esquema de seguridad más integrado en este campo.

En especial, el documento urgió a analizar si es necesaria una actuación de la UE para proteger mejor los intercambios multimodales de transporte. No obstante, los medios de transporte de masas, como el metro, suelen ser competencia de los Estados miembros.

Pero el documento interno de trabajo subrayaba que sería "deseable" un enfoque comunitario para proteger mejor a los pasajeros en los intercambios, ya que son objetivos "potencialmente atractivos" para los terroristas.

"Mientras que la política de seguridad en el transporte debería desarrollarse a escala nacional o local bajo el principio de subsidiariedad, gran parte de operaciones de transporte se producen entre Estados Miembros, y está claro que hay un valor añadido en determinadas acciones que se toman a escala de la UE", señalaba el texto de ese documento.

Los atentados terroristas han golpeado el transporte público de Europa en varias ocasiones durante los últimos 15 años.

Pero "dada la relativa poca frecuencia de estos incidentes, no ha existido una urgencia política en desarrollar requisitos obligatorios proactivos en materia de seguridad", se afirma en el documento.

Por otro lado, las decisiones tomadas inicialmente se retrasan o no se aplican debido a los costes adicionales que suponen, o a la oposición entre operadores o autoridades a escala nacional.

En ese sentido, el ejecutivo de los 28 socios desea una respuesta que sea "proporcionada" para evitar tener que aplicar medidas excesivas a los pasajeros o generar costes extra a los operadores.

"Se pueden llenar las lagunas, pero tenemos que admitir que un escenario de riesgo cero no es posible", según explica un funcionario de Bruselas citado por el portal europeo.

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