IBBTEC celebra diez años tras "capear" una etapa difícil para la ciencia

El Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) celebra su décimo aniversario tras "capear" una etapa difícil para la ciencia a causa de los recortes en investigación, que no le han impedido, según su director, Piero Crespo, "colocarse en el mapa internacional".

El IBBTEC, un centro mixto de la Universidad de Cantabria, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Gobierno de Cantabria, ha conseguido captar 17 millones de euros para sus proyectos en esta primera década de vida.

Dedicado a la investigación básica y aplicada y a la transferencia del conocimiento a la sociedad, ha conmemorado hoy los diez años de su creación con un acto en el que han participado, entre otros, el presidente del CSIC, Eduardo Lora-Tamayo, y el jefe del Ejecutivo cántabro, Miguel Ángel Revilla.

Su director ha subrayado que a pesar "de las turbulencias socioeconómicas" de una etapa que no ha sido "la más adecuada para que florezca la ciencia", el instituto ha logrado "sacar el barco a flote" y avanzar gracias al "tesón y la vocación" de sus investigadores y al apoyo del Gobierno regional, a través de la sociedad pública Sodercan, y del CSIC.

Según Crespo, el impacto de sus publicaciones, que es comparable al de otros institutos de referencia con más recursos, su capacidad para captar fondos y el interés que ha despertado en centros de investigación de otros países ponen de manifiesto que el IBBTEC ha conseguido colocarse en el mapa internacional de la biomedicina.

Revilla ha expresado su "orgullo" por el trabajo que desarrolla este centro, que ha calificado de "vital para los ciudadanos", y le ha augurado "un gran futuro de desarrollo".

El presidente ha subrayado también la importancia de que los ciudadanos conozcan que los 90 científicos del instituto están investigando para "mejorar la vida a los demás".

Crespo ha incidido en su vocación de servicio a la ciencia y a la sociedad. "Investigamos la vida y mejoramos su calidad", ha afirmado el director del instituto, quien ha insistido en que el principal destinatario de las inversiones que recibe debe ser el ciudadano.

Con esa filosofía, el IBBTEC ha creado una unidad de diagnóstico y evaluación biológica, en la que sus grupos de investigación colaboran con empresas y en la que ya se han instalados dos compañías de base biológica.

El centro cuenta con trece grupos de investigadores, distribuidos en los departamentos de señalización celular y molecular (siete) y microbiología y genómica (seis).

Crespo ha explicado que en el ámbito de la biomedicina el instituto está investigando enfermedades como el cáncer, la depresión, la esquizofrenía y las enfermedades inmunológicas, mientras que en biotecnología ha resaltado la búsqueda de nuevos combustibles compatibles con el cuidado del medioambiente.

Entre sus últimos resultados, ha recordado que una investigadora del instituto, Federica Bertocchini, ha descubierto que los gusanos de la cera son capaces de degradar el plástico, lo que tendrá "consecuencias revolucionarias".

Para el presidente del CSIC, en biomedicina "no basta con saber más" sino que hay que "curar más" y el IBBTEC está haciendo esa traslación de sus resultados a la sociedad desde sus inicios.

Su director en esos comienzos era el ahora rector de la Universidad de Cantabria, Ángel Pazos, quien ha afirmado que aún queda mucho camino por recorrer para que la sociedad conozca la labor de la ciencia y una parte de la responsabilidad la tienen los investigadores, que deben transmitir "lo que hacen" si quieren que la sociedad lo valore.

Para Pazos, la "enorme sintonía" que hubo desde un principio entre las instituciones fue clave en la puesta en marcha en solo dos años y medio del IBBTEC desde que se planteó su creación.

Desde entonces, ha señalado, el instituto ha vivido "una historia de éxito", porque genera empleo y publicaciones y capta fondos de convocatorias nacionales e internacionales que le permiten financiar en torno a la mitad de sus puestos de trabajo.

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.