Flojo comportamiento de la Feria de Torrelavega pese a la mayor oferta

La feria celebrada ayer y hoy en el Mercado de Ganados de Torrelavega ha vuelto a tener un comportamiento flojo e irregular, ya que mientras aumentaba la oferta -2.258 reses frente a las 2.209 de la pasada semana-, la actividad ni ha deparado grandes cambios a mejor en precios.

Las dos principales causas han sido la calidad no muy buena de la oferta concurrente y el desarrollo demasiado largo de las transacciones en casi todos los sectores, afectando de manera especial a los dos más numerosos en cuanto a animales: el lácteo y el de recría.

De las 2.258 animales puestos a la venta, 229 lo han sido de vacuno mayor, 663 de vacuno mediano, 1.297 de vacuno menor, 24 de caballar mayor, 20 de caballar menor y 15 de asnal, sin presencia de ovino y caprino, han informado fuentes del ferial de Torrelavega.

El vacuno de abasto ha presentado una oferta similar a la de las últimas semanas, pero su comportamiento ha sido lento y con mucha dificultad en la formación de lotes debido a la poca presencia de compradores.

Poco más de dos tratantes ha reflejado actividad, sin que se llegase a completar toda la entrada y con precios que se pueden considerar repetitivos, más por la calidad de las reses presentadas que por el comportamiento de este sector.

El vacuno de recría, al igual que la semana pasada, ha estado condicionado por la numerosa entrada de terneros, y la primera consecuencia ha sido el excesivo alargamiento excesivo de las comercialización, en especial en el tipo frisón o pinto, si bien al final se acabaron vendiendo casi todos.

El tipo cruzado ha acentuado el atasco que vivió la semana anterior, en especial el menor, que se ha desenvuelto de forma espesa y con lotes menos numerosos por parte de los compradores habituales, por lo que ha costado mucho su comercialización y con precios que van a la baja, tanto los machos como las hembras.

El cruzado mediano, aunque sus formas y precios no han diferido mucho de las habidas en los últimos tiempos, sí que ha alargado más de lo habitual su comercialización, sin llegar al frenazo habido en el cruzado menor.

El tipo frisón o pinto se ha vuelto a atascar, después de un par de semanas de mayor agilidad, debido a la menor actividad de los compradores habituales, con lotes más reducidos que en ferias anteriores, consiguiendo a duras penas vender toda la concurrencia.

En el vacuno de leche, pese a la ausencia de la mayoría de compradores habituales, el desarrollo de este sector ha sido muy frío y trabado, aunque poco a poco ha ido tomando agilidad a medida que avanzaba la mañana, consiguiéndose agotar un alto porcentaje de la entrada.

Una semana más, el desarrollo ha sido muy selectivo y, en cuanto a los precios, se ha perdido lo que se recuperó la feria pasada.

De entre toda la oferta de este sector, ha destacado una vaca de primer parto procedente de Villanueva de Villaescusa, adquirida por un ganadero de Carranza (Vizcaya), en la cantidad de 1.600 euros.

Por otro lado, en el vacuno de abasto, ha destacado un toro de raza limusina procedente de La Cavada, vendido para su sacrificio en 1.500 euros.

Finalmente, el equino ha presentado una nutrida oferta, en especial la destinada a sacrificio, que se han conseguido comercializar de forma rápida y sin dificultad debido a la presencia de un mayor número de compradores, aunque repitiendo precios.

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