Así maniobraron el BdE y la CNMV para allanar la salida de Ángel Ron

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El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) mediaron para facilitar el relevo de Ángel Ron como presidente del Banco Popular, lo que supuso la llegada de Emilio Saracho, ha relatado este miércoles el exsecretario del grupo Francisco Aparicio.

El hombre fuerte del Opus Dei en el banco ha declarado ante la Audiencia Nacional que estaba en contra de la llegada de Emilio Saracho al banco, al tiempo que fuentes jurídicas aseguran que ha desvelado que recibieron una llamada del Banco de España que reclamaba que fueran "generosos" en el proceso de sucesión.

Además, siempre según el relato del exconsejero del Popular, el propio presidente de la CNMV, Sebastián Albella, reclamó a principios de diciembre de 2016 al Banco Popular que emitiera un hecho relevante "sí o sí" para anunciar el relevo en la presidencia.

Antes de todo eso, Aparicio, investigado en la causa por la gestión de Popular en los últimos años previos a su venta al Banco Santander, defendió la ampliación de capital aprobada en mayo de 2016 por 2.500 millones de euros y aseguró que los consejeros dispusieron de la documentación "con la antelación necesaria".

Especialmente, ha añadido, en el caso de consejeros dominicales como Allianz o Crédit Mutuel, que necesitaban autorización expresa de los órganos internos correspondientes para dar el visto bueno a la operación, que, ha recordado, estaba asegurada al 100 %.

Por eso, considera "absurdo" pensar que se diesen instrucciones veladas para colocar acciones de esa ampliación en la red comercial del banco y ha expuesto que él quiso financiar su inversión y, como el banco lo tenía prohibido, tuvo que recurrir a otra entidad.

El juez y el fiscal han aprovechado la comparecencia de Aparicio para preguntarle también por los activos inmobiliarios del Popular, y el exsecretario ha explicado que las menores coberturas frente a la media del sector se explicaban por la falta de ayudas públicas.

Y sobre las tasaciones de los inmuebles, ha declarado que eran "adecuadas" y ha puesto como ejemplo que el banco vendía más de 2.000 millones de euros en activos inmobiliarios todos los años con un beneficio del 3 %, sin que se tratara de las mejores propiedades.

Preguntado por el accionista Antonio del Valle, que se convirtió en uno de los principales quebraderos de cabeza de Ron, Aparicio ha contado que el mexicano "amenazó" a Ron con la convocatoria de una junta para pedir cambios en el consejo.

Ha defendido también la ejecución del plan de negocio ideado por el equipo de Ángel Ron a pesar de los impedimentos externos con los que se encontró -cláusulas suelos o el referéndum sobre el Brexit-.

Respecto a los 108 días de presidencia de Saracho, Aparicio, al igual que hiciera el ex consejero delegado Pedro Larena, ha puesto el foco en el hecho relevante de principios de abril de 2017 en el que se reexpresaban las cuentas del año anterior.

En su opinión, se trataba también de un hecho "consumado" y ha llamado al atención de que Saracho encargara la redacción de este al despacho Uría y Menéndez sin ninguna intervención por parte del consejo de administración y de que ese mismo día se filtrara la noticia de la salida de Larena como número dos del banco.

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