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Los accionistas de IAG pagarían muy caro la nacionalización de British Airways por Johnson

Los analistas consideran “difícil” que se produzca un rescate unilateral por parte del Gobierno de Johnson, lo que generaría la desaparición de IAG y elevadas pérdidas para los accionistas del holding

El Gobierno del Reino Unido estudia la nacionalización de British Airways.
El Gobierno del Reino Unido estudia la nacionalización de British Airways.

Salvar de la quiebra a British Airways es el objetivo que se ha propuesto el Gobierno de Boris Johnson y para ello baraja la posibilidad de nacionalizar la aerolínea, que pertenece al holding IAG junto a Iberia, Level, Vueling Airlines y Aer Lingus.

La intención del Ejecutivo británico, conocida este fin de semana, no parece muy sencilla de plasmar debido a las características de este consorcio.

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“Por ahora solo son rumores porque el Gobierno británico no se ha pronunciado, pero llevar cabo una nacionalización unilateral de British Airways sería muy complicado, ya que forma parte del entramado de empresas AIG cuyos principales directivos son españoles y uno de sus accionistas es Qatar Airways, que no vería con buenos ojos esta medida”, afirma Darío García, analista de XTB.

También la directora del departamento de renta variable de ATL capital, Susana Felpeto, asegura que la nacionalización sería “difícil” porque no está claro si es posible nacionalizar solo una empresa de las que conforman IAG. “British Airways pertenece al cien por cien a su matriz IAG. Además, Reino Unido ya no pertenece la Unión Europea, lo que dificultaría aún más esta iniciativa”.

Peligro de desaparición

Por su parte, IAG ha rechazado una nacionalización y solo demanda a la UE y a los distintos gobiernos que emprendan iniciativas que aseguren el futuro del sector, entre las que destaca la concesión de líneas de crédito a bajo interés, el retraso del pago de tasas aeroportuarias y suspender temporalmente la devolución del dinero de los billetes cancelados por las restricciones de vuelos.

La nacionalización de British Airways haría saltar por los aires a IAG porque partiría en dos la compañía

La negativa del holding a la nacionalización de British Airways se debe a que esta podría suponer la desaparición de IAG. Así lo considera Miguel Ángel Bernal, profesor de la Fundación de Estudios Financieros: “Una medida como esa haría saltar por los aires a IAG porque partiría en dos la compañía. Sería el fin del consorcio tal y como es ahora y se volvería a la situación de partida con Iberia por un lado y British Airways por otro”.

Inversores, los grandes perjudicados

Los mayores perjudicados de una nacionalización serían los inversores, ya que verían reducido el precio de sus acciones, apunta Bernal, lo que, a su juicio, “podrían llevar aparejadas denuncias y juicios por daños”.

También Susana Felpeto cree que los accionistas se verían damnificados con esta medida y recuerda las consecuencias que el rescate de Bankia por parte del Gobierno español tuvo para sus accionistas.

Darío García pone otro ejemplo: “Lo hemos visto en otras nacionalizaciones como la de Repsol YPF en Argentina. Esta nacionalización supondría una pérdida de negocio a nivel privado, ya que British Airways dejaría de constar en el balance de IAG, lo que penalizaría a la compañía y a sus inversores, que sufrirían las caídas de la cotización”.

Otras fórmulas ‘salvadoras’

Pero para salvar a British Airways no es necesaria una nacionalización, apuntan los analistas, existen otras fórmulas menos radicales que se podrían llevar a cabo como que el Gobierno de Johnson inyecte dinero a la compañía y que esta lo devuelva poco a poco; conceder un préstamo a devolver por a medio plazo o que British Airways emitiera nuevas acciones que compraría el Gobierno y luego vendería a inversores privados, pero según Bernal, “esto es complicado de hacer porque tendría que tener el visto bueno de IAG”.

Otra opción, descartada mayoritariamente por los analistas, es que España y Reino Unido acudieran conjuntamente al rescate de IAG, aportando capital o comprando bonos convertibles, lo que también diluiría la participación de los accionistas. “Se trata de una medida poco probable porque el Gobierno español ni siquiera se lo ha planteado”, apunta Darío García.

Además, Miguel Ángel Bernal añade que Iberia “no necesita ningún rescate. Tiene 70.000 millones en caja y no está en peligro”.

Peligro que sí han corrido otras aerolíneas que han tenido que ser rescatadas por sus gobiernos como Alitalia, nacionalizada por el Ejecutivo italiano, o Norwegian, que se ha visto beneficiada por el crédito de 500 millones de euros que el Gobierno noruego ha concedido a las aerolíneas del país.

En el caso de British Airways, la nacionalización ‘a la italiana’ no sería la solución. “La inyección de liquidez que quiere aportar el Gobierno británico con la nacionalización sería pan para hoy y hambre para mañana porque esa inyección buscaría cubrir los costes de corto plazo y no potenciar el negocio, que debería recuperarse con normalidad cuando acabe la pandemia y el tráfico aéreo esté operativo al cien por cien”, apunta Darío García.

Por ahora, mientras el Gobierno británico deshoja la margarita de si nacionalización sí o no, lo único que ha hecho para apoyar a British Airways es anunciar que va a otorgar 358.960 millones de euros en préstamos garantizados por el Estado al sector aéreo. Lo que muchos consideran insuficiente.

Desplome

Mientras, AIG es castigada en la bolsa. Desde la irrupción del coronavirus en los mercados a principio de año ha caído un 70%. A las malas noticias de estos desplomes se suma el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) presentado el pasado viernes por la noche por Vueling, que afecta a sus 3.800 trabajadores durante tres meses debido a la caída de actividad producida por el coronavirus.

También la semana pasada, Iberia comunicó la aplicación de un ERTE a 13.900 empleados de los casi 17.000 que tiene la aerolínea.

En este escenario los analistas son tajantes y están convencidos de que la nacionalización de la compañía aérea británica “no tiene ningún sentido” y apuntan que existen intereses políticos derivados del Brexit como detonante de esta iniciativa.

Según Darío García: “Conociendo la postura de Johnson sobre el Brexit, puede que la medida que baraja de nacionalizar British Airways se deba a su deseo de devolver al Reino Unido todas aquellas compañías con participación británica cuya sede esté en países de la UE”.

 

 

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