El 96,15 % de las inspecciones en los ascensores fue favorable en 2017
El Gobierno de La Rioja realizó el año pasado 2.465 inspecciones a ascensores, de las que el 96,15 % fueron[…]
El Gobierno de La Rioja realizó el año pasado 2.465 inspecciones a ascensores, de las que el 96,15 % fueron favorables y, de estas, un 12,7 % fueron favorables con defectos leves, lo que permite que la instalación se mantenga en servicio hasta la siguiente inspección.
En el 3,81 % de los casos, el resultado estuvo condicionado, dado que había defectos graves que debían corregirse en un plazo inferior a seis meses y requerían una nueva revisión para comprobar la subsanación de las deficiencias; y solo en una instalación la revisión fue negativa, lo que conllevó la parada inmediata del ascensor.
Estos datos los ha facilitado hoy, en una rueda informativa, el director general de Industria, Julio Herreros, al detallar que el Gobierno de La Rioja inspeccionó en 2017 un total de 3.875 equipos e instalaciones para mejorar la seguridad, prevenir riesgos y garantizar las condiciones de los trabajadores, instalaciones y de las personas en general.
La mayoría de estas instalaciones y equipos obtuvieron un resultado favorable, por lo que su seguridad se sitúa en "un notable muy alto, casi el sobresaliente", ha añadido.
Entre las deficiencias más habituales detectadas en las revisiones de los ascensores figuraron los defectos relacionados con el sistema de comunicación bidireccional existente en la cabina, lo que es importante en los casos en los que el ascensor se queda parado con personas dentro, ya que permite contactar con la empresa que hace el rescate, ha explicado.
A ello ha sumado los vinculados a la barandilla de techo de cabina, los dispositivos que permiten realizar la maniobra de emergencia, los cables que presentan roturas de hilos y han de ser cambiados y la falta protección de las piezas giratorias accesibles de la maquinara del ascensor, que son importantes para la seguridad de los operarios que realizan el mantenimiento.
En la actualidad, hay 9.707 ascensores activos en La Rioja, de los que 105 corresponden al ámbito industrial, 1.094 son de uso público y 8.508 figuran en el ámbito residencial.
Los ascensores deben ser inspeccionados con una periodicidad determinada, en función del tipo de edificio donde estén instalados, por lo que los de los edificios industriales y lugares de pública concurrencia tienen que revisarse cada dos años; los de los edificios residenciales de más de 20 viviendas o con más de cuatro plantas, cada cuatro años y el resto, cada seis años.
Herreros ha detallado que de las 3.875 inspecciones periódicas realizadas el año pasado, 2.465, lo que supone el 65 % del total, correspondieron a ascensores; seguidas de las efectuadas a instalaciones de alta tensión -transformadores y líneas de alta tensión-, que supusieron el 16,54 %; y las de baja tensión, el 10,22 %.
El resto de inspecciones se hicieron a equipos a presión, como calderas de vapor e instalaciones de calefacción y refrigeración, entre otras, según Herreros, quien ha dicho que estas actuaciones se realizan con la colaboración de los organismos de control y empresas instaladoras autorizadas.
La gran mayoría de las inspecciones obtuvo un resultado favorable o favorable con deficiencias leves, como ocurrió en el 96,15 % de las revisiones de ascensores; en el 90 % de las inspecciones de alta tensión; en el 92,9 % de los equipos de calefacción y refrigeración y en el 96 % de los equipos a presión; mientras que el 65,6 % de las instalaciones de baja tensión finalizó con un informe favorable.
El director general ha señalado que, en 2017, se tramitaron 45 expedientes sancionadores, lo que supone el 1,16 % de las 3.875 inspecciones realizadas, sin que ello tenga un fin recaudatorio, sino hacer cumplir lo establecido en la norma.
Ha añadido que de los 45 expedientes iniciados, solo dos terminaron en sanción, con una cuantía total de 9.000 euros, dado que en el transcurso de la tramitación se subsanaron la causa o defecto origen de la sanción.
Herreros ha incidido en que todas estas inspecciones forman parte del Plan de Actuación en Seguridad Industrial del Gobierno de La Rioja, cuyo fin es garantizar la seguridad y la competitividad.
"Es necesario un correcto mantenimiento de las instalaciones y equipos industriales para prevenir riesgos y asegurar las condiciones de los trabajadores, instalaciones y de las personas en general", ha subrayado.
También se ha referido a que los equipos e instalaciones bien conservados tienen mejor rendimiento y ahorran dinero en el coste de su funcionamiento, tanto en industrias como en instalaciones particulares, de comunidades de propietarios o públicas.
Además, extienden su vida útil, por lo que generan un menor gasto en la sustitución de los mismos, lo que redunda positivamente en su competitividad. EFE.
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