La muerte de autónomos en el trabajo cae a la mitad en 2017 con 13 fallecidos
Los trabajadores autónomos que fallecieron durante su jornada laboral se redujeron un 48 % en 2017, tras registrarse 13 accidentes[…]
Los trabajadores autónomos que fallecieron durante su jornada laboral se redujeron un 48 % en 2017, tras registrarse 13 accidentes con resultado de muerte frente a los 25 contabilizados en 2016, según el informe publicado hoy por la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).
El estudio solo recoge datos del 18,9 % de autónomos que tienen contratadas las contingencias profesionales (accidentes de trabajo y enfermedades profesionales), es decir, que solo uno de cada cinco autónomos las tiene cubiertas (606.452 del total de 3.200.314 autónomos registrados en 2017).
El informe señala que el pasado año se contabilizaron 11.820 accidentes laborales en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), lo que supone que dos de cada cien autónomos (1,9 %) que cotizaban por estas contingencias sufrieron algún tipo de accidente.
Por gravedad, el informe señala que 11.491 accidentes fueron leves (el 97,2 %), otros 300 fueron graves (2,5 %), 16 muy graves (0,1 %) y los 13 restantes mortales (0,1 %).
Por sectores, de los 13 accidentes que resultaron mortales, la mayoría se registraron en el sector agrario (4) y en la construcción (2).
De los 300 accidentes graves, 112 correspondieron a la agricultura, mientras que de los 16 muy graves, casi todos se produjeron en la agricultura, el transporte y la construcción.
Así, el sector con mayor siniestralidad en el año 2017 volvió a ser la agricultura, con 2.919 accidentes, seguido de la construcción con 1.574 accidentes, el transporte con 855 y el comercio con 809.
El informe de ATA señala que 6 de cada 10 autónomos accidentados tienen una edad comprendida entre los 35 y los 54 años, siendo la siniestralidad de las mujeres menor que la de los hombres, ya que ellas sufrieron 2.107 accidentes frente a los 9.713 de los varones.
Respecto al tipo de lesiones, las más frecuentes fueron los esguinces, dislocaciones y distensiones, que supusieron el 38,96 % del total.
El estudio también revela que los autónomos sufren más accidentes graves y muy graves que los asalariados, ya que el 2,4 % de los trabajadores por cuenta propia sufrieron alguna lesión grave frente al 0,77 % de los trabajadores por cuenta ajena, y el 0,1 % de los autónomos sufrieron un accidente muy grave frente al 0,03 % de los asalariados.