Expresidente de Control de Caja Ávila asume la intrascendencia de ese órgano
El presidente de la Comisión de Control de Caja de Ávila entre 2006 y 2008, José Antonio Pérez Suárez, ha[…]
El presidente de la Comisión de Control de Caja de Ávila entre 2006 y 2008, José Antonio Pérez Suárez, ha asumido hoy que "no hubiera pasado nada" si este órgano de control no hubiera existido, porque se limitaba a "ratificar" sin discrepancias lo acordado por el Consejo de Administración.
Durante su comparecencia ante la comisión de investigación de las Cortes de Castilla y León sobre la gestión de las cajas de ahorros de la Comunidad, Pérez Suárez ha defendido que durante su presidencia "no hubo ninguna anomalía" en la actividad de la Caja de Ávila. "Nunca vi nada raro que pudiera levantar sospecha, funcionaba perfectamente", ha resumido.
El compareciente ha aceptado lo que varios portavoces le han trasladado, en el sentido de que la Comisión de Control no cumplió con las exigencias que le atribuía el Decreto 1/2005 o al menos "con la intensidad" que en esa norma figuraba, en palabras de Pérez Suárez.
La única que ha discrepado con el compareciente sobre la intrascendencia de la Comisión de Control ha sido la portavoz adjunta del PP, Isabel Blanco, quien ha incidido en las funciones que tenían atribuidas sobre materia electoral y sobre el control de la obra social, aunque Pérez Suárez ha insistido tras escucharla que "la Caja hubiera funcionado igual" sin este órgano.
Preguntado por si el representante de la Consejería de Economía en la Comisión de Control planteaba alguna objeción a lo que aprobaba este órgano, Pérez Suárez ha dicho que en las reuniones no, aunque ha dejado abierta la posibilidad de que, posteriormente, a título particular, trasladara algún informe al Ejecutivo autonómico.
"El equipo de dirección era el que realmente hacía todo", ha llegado a decir el compareciente, convencido de que los gestores de la entidad actuaban "con absoluta limpieza y honradez".
En su primera intervención, el expresidente de la Comisión de Control de Caja Ávila ha sostenido que esta entidad financiera era "un arma lo siguiente a bueno para el medio rural" porque "cualquier persona que iba para montar un pequeño comercio lo tenía todo solucionado" y la obra social llegaba a los pueblos.
En su opinión eso ha cambiado totalmente en la actualidad, ya que no hay crédito accesible para los emprendedores y la obra social, en el caso de la provincia de Ávila, "sólo llega a la capital" y no percibe "el concepto que había" respecto al medio rural.
Sobre la desaparición de las cajas de ahorros, ha negado que "los políticos" fueran los responsables de su extinción porque en los órganos de gobierno "no había política", aunque ha defendido que, como opinión personal, ya que en su etapa no se abordó las posibles fusiones, las cajas de la Comunidad debían haber atendido la demanda del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, para crear el llamado "músculo financiero".
Pérez Suárez ha afirmado que Caja de Ávila "no era competitiva" por su tamaño para "lo que pedía el mercado" y tenía que "buscar alianzas", que inicialmente encontró en la CECA, la antigua Confederación Española de Cajas de Ahorros, para acceder a financiación.
El compareciente ha explicado que él dimitió de su cargo por motivos personales y por "ética", ya que dejó de ser diputado provincial y concejal y consideró que era la Diputación de Ávila, como institución que le había designado, la que debía elegir a la persona que le representara.EFE
..