Los sindicatos italianos reclaman más controles de seguridad en el trabajo
Los mayores sindicatos italianos celebraron hoy el Primero de Mayo en la toscana Prato (centro) y recorrieron sus calles reclamando[…]
Los mayores sindicatos italianos celebraron hoy el Primero de Mayo en la toscana Prato (centro) y recorrieron sus calles reclamando medidas para favorecer la seguridad en los puestos de trabajo, aumentando la inversión y los controles.
Las organizaciones CGIL, CSIL y UIL eligieron para manifestarse de forma conjunta esta ciudad toscana conocida por su industria textil pero, sobre todo, por la cantidad de empresas chinas que se han asentado en su zona industrial.
En un comunicado, los sindicatos subrayan que "representa una importante y simbólica realidad industrial en la que el tema de la salud y la seguridad en el trabajo es fuertemente sentido".
La secretaria general de CISL, Annamaria Furlan, lamentó que "hay demasiados muertos en el trabajo, demasiado luto en las familias" y aseguró que es "una cosa inaceptable, un boletín de guerra que nadie debe aceptar", señaló en declaraciones recogidas por los medios.
Por ello reclamó que esta cuestión debe ser "una prioridad absoluta" del nuevo Gobierno, que aún no se ha formado tras las elecciones del 4 de marzo, y solicitó "mayores inversiones para la seguridad y la prevención con más controles".
De acuerdo al Observatorio Independiente de Bolonia (norte), en Italia han fallecido hasta el 30 de abril en sus trabajos 220 personas, un 10 % más que en el mismo periodo del año anterior.
Para el secretario de la UIL, Carmelo Barbagallo, "se debe hacer algo sobre la seguridad" de los trabajadores pues Italia "se halla en el mismo nivel de mortandad de 1911 porque se da prioridad a los beneficios", dijo a los medios locales.
La secretaria general de la CGIL, Susanna Camusso, denunció en Prado que "la suma de la falta de inversiones y precariedad ha determinado la desatención a las normas de seguridad" en el empleo y lamentó que "aún muchos insisten en que los costes deben reducirse".
A la manifestación de Prato, además de los líderes sindicalistas, acudieron representantes políticos como el diputado y secretario regente del Partido Demócrata, Maurizio Martina, o el alcalde de la localidad Matteo Biffoni y el de Florencia, Dario Nardella.
Antes de la marcha, los secretarios sindicales acudieron al cementerio de Marcognano, próximo a Carrara, para depositar una corona de flores ante el monumento a los Caídos por el trabajo.
Pero las reivindicaciones no solo se dieron en Prato sino que las se extendieron por otras ciudades, como la industrial Turín (noroeste), donde también protestaron los "precarios" repartidores en bicicleta de distintas plataformas de restauración de internet.
Con motivo del Primero de Mayo también habló el presidente de la República, Sergio Mattarella, quien defendió que "el crecimiento del empleo y de su calidad siguen siendo necesariamente centrales para cualquier estrategia de Gobierno".
Y también se expresó el primer ministro en funciones, Paolo Gentiloni, quien defendió en Twitter la necesidad de un trabajo digno para la sociedad, "el primer reto para quien gobierna", dijo.
El papa Francisco fue uno de los primeros en hablar sobre el tema y en su perfil de Twitter escribió: "Celebremos san José Obrero acordándonos siempre de que el trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de la persona".
Los sindicatos cerrarán esta jornada festiva con el tradicional concierto en la romana plaza de San Juan de Letrán, en el que sonarán algunos de los artistas italianos del momento y que, este año, está amenazado por la lluvia.