ICF espera pedir autorización en 2019 para ser un banco público de inversión
El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) espera poder pedir en 2019 autorización para convertirse en un banco público de inversión.[…]
El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) espera poder pedir en 2019 autorización para convertirse en un banco público de inversión.
En rueda de prensa para hacer balance de la actividad de 2017, el consejero delegado de esta entidad financiera pública catalana, Josep-Ramon Sanromà, ha explicado que el ICF sigue a la espera de que la nueva normativa europea defina los parámetros y condiciones que debe cumplir la banca pública.
Sanromà ha asegurado que el "compromiso inicial" de la EBA -la Autoridad Bancaria Europea- era tener listo el marco normativo para la banca pública europea "en el primer trimestre" de este año.
"La EBA dice que lo tiene casi listo y hemos visto versiones que nos dan confort", ha comentado Sanromà, quien, no obstante, ha asegurado que para que el ICF pueda solicitar autorización para operar como banco público de inversión "mi intuición es que nos tendremos que ir a 2019", ha dicho.
Y es que, una vez que la Autoridad Bancaria Europea defina el marco normativo, el Banco Central Europeo tendrá que trasladar a los bancos estatales las directrices correspondientes para aplicar dicha normativa.
"Si esto va rápido, podría irse al último trimestre de este 2018, pero será más bien hacia 2019", ha concluido Sanromà, que ha dejado claro que el ICF "no deja de hacer nada" ni tiene "ninguna limitación" por no ser considerado oficialmente un banco público de inversión.
Tal como comentó el año pasado, Sanromà ha asegurado que, una vez obtenga la autorización como entidad de crédito pública, querría que el ICF incorporase a su denominación la de Banco Público de Inversiones, si bien ha dicho que este debate deberá abrirse junto al Govern cuando llegue el momento.
Al disponer de esta autorización, el ICF podría tener un mejor trato fiscal y mayor acceso a los mercados, si bien ha insistido en que el ICF ya tiene actualmente condiciones buenas de acceso a financiación y la liquidez necesaria.
El gobierno catalán se había marcado 2015 como fecha para que el ICF tuviera ficha bancaria y pudiera convertirse así en un banco público catalán, una de las "estructuras de Estado" contemplada en los acuerdos de estabilidad sellados entre CiU y ERC a finales de 2012.
A la pregunta de cómo está afectando la intervención de la Generalitat al ICF, ha asegurado que no se ha limitado "en nada" su actividad, y que la aplicación del artículo 155 de la Constitución está afectando "poco".
Sanromà ha explicado que una vez por semana tiene una breve conferencia telefónica con el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para comentar las líneas de actividad "de forma genérica".
El ICF es una entidad financiera propiedad de la Generalitat aunque su Junta de Gobierno, el equivalente a un consejo de administración, tiene mayoría de consejeros independientes.
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