T&E advierte que el uso de gas natural no ayuda a limpiar el transporte
La federación Transport & Enviroment (T&E) ha advertido hoy de que el uso de gas natural en el transporte "no[…]
La federación Transport & Enviroment (T&E) ha advertido hoy de que el uso de gas natural en el transporte "no ayuda a limpiarlo", al tiempo que ha añadido que a este tipo de combustible se le debería cobrar impuestos "al mismo nivel" que el diésel y la gasolina.
Según una investigación de la federación, la quema de gas en los automóviles emite tanta contaminación al aire como los vehículos de gasolina y goza de una "ventaja limitada" sobre las mecánicas diésel que cumplen los requisitos, la cual podría ser eliminada por los nuevos estándares de emisiones, ha puntualizado T&E en un comunicado.
Si se tienen en cuenta los efectos de la fuga de metano, los gases fósiles podrían aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 9 % o disminuirlas un máximo de un 12 % en todos los modos de transporte.
Según el informe, los automóviles que funcionan con gas, incluido el gas renovable, generan tanta contaminación del aire como los automóviles de gasolina y "un poco menos" que los motores diesel que cumplen con los nuevos protocolos de medición de emisiones.
En los camiones, el gas natural licuado (GNL) puede aumentar los óxidos de nitrógeno (NOx), dependiendo del tipo de motor, y puede tener un número de partículas "significativamente mayor" que el diesel, ha hecho hincapié la federación.
Para los buques, el GNL tiene un "claro beneficio" en comparación con el fuel pesado, aunque los sistemas de postratamiento de NOx y la desulfuración adicional de los combustibles marinos existentes pueden lograr resultados similares.
Además, T&E ha insistido en que las industrias de automóviles, camiones y embarcaciones deberían utilizar el cambio a la tecnología baja en carbono para pasar también a la tecnología de baja contaminación del aire.
En la Unión Europea (UE), de media, el gas se grava con tasas un 76 % más bajas que el diesel, mientras que en los países con altas ventas de vehículos de gas natural comprimido (GNC) y GNL, el gas fósil tiene tasas impositivas "aún más bajas", ha detallado T&E.
Italia consume el 60 % del metano utilizado en el transporte europeo y representa el 68 % de las ventas de automóviles de GNC, ha recordado la federación.
Asimismo, ha revelado que, si el GNL se gravara a niveles similares al diesel, no habría ningún caso de negocio para los camiones con este tipo de combustible.
El jefe de combustibles limpios en T&E, Jori Sihvonen, ha señalado que "los automóviles, camiones y barcos a gas no tienen beneficios para el clima y son una distracción del objetivo real: el transporte sin emisiones".
"La idea de que podemos descarbonizar el transporte con gas renovable es un sueño", ha sentenciado Sihvonen.
Por último, T&E ha destacado que los gobiernos que depositan sus esperanzas de descarbonización en el biometano a partir de residuos sólo podrán satisfacer, como máximo, un 9,5 % de las necesidades del transporte.
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