Informe recomienda Barcelona aborde oportunidad de reducir tiempos de trabajo
Barcelona y su área está bien situada para afrontar los retos que plantea la industria 4.0, aunque deberá hacer frente[…]
Barcelona y su área está bien situada para afrontar los retos que plantea la industria 4.0, aunque deberá hacer frente a déficits como la escasa adaptación de las pymes y la falta de financiación, además de abordar la oportunidad de una reducción generalizada de los tiempos de trabajo.
Éstas son algunas de las principales conclusiones del Informe sobre la Industria 4.0 en Barcelona elaborado por el Consejo Económico y Social de Barcelona (CESB), que alerta del riesgo de que la nueva revolución industrial acabe destruyendo puestos de trabajo y el impacto que ello tendrá en la protección social.
El CESB es un organismo consultivo en el que están representados los agentes sociales, tanto sindicatos como patronales, y cuenta con la participación de las universidades y entidades del tercer sector, entre otras entidades.
El estudio, presentado hoy en conferencia de prensa por la presidenta del CESB, Marina Subirats, parte de la constatación de las "inmensas perspectivas de cambio" en las formas de producción que supone la introducción de la Industria 4.0 y de la necesidad, por tanto, de prepararse para su implementación.
El informe plantea como uno de los mayores riesgos de esta nueva revolución industrial la destrucción de puestos de trabajo, pese a reconocer que existe disparidad de opiniones entre los expertos sobre si esta reducción de la mano de obra se verá compensada por la creación de nuevos perfiles profesionales.
En España, hasta el 12 % de los empleos pueden ser completamente automatizados, como recoge el informe del CESB.
Ante este peligro, Marina Subirats ha adelantado que este organismo consultivo se embarcará después del verano en un análisis de los ejemplos que se han puesto en marcha en todo el mundo de reducción y reparto del tiempo de trabajo para plantear propuestas que se puedan aplicar en Barcelona.
En este contexto, se planteará también la conveniencia de instrumentos como un salario mínimo de ciudad.
De momento, el CESB plantea ya la necesidad de definir un nuevo modelo de relaciones laborales para que los beneficios asociados a la industria 4.0 se redistribuyan "de manera equitativa" y puedan garantizar que "ninguna persona se quede sin una adecuada protección del derecho laboral".
El informe reconoce que Barcelona y su área metropolitana "reúne potencialidades para liderar los cambios necesarios por ser un referente de la industria 4.0", aunque advierte "debilidades" a corregir, como la consolidación de la innovación social y educativa, el cumplimiento de acuerdos y pactos y la financiación y las políticas públicas sobre la industria.
Entre las principales dificultades, destaca la escasa adaptación de las pymes al nuevo entorno, especialmente preocupante por el hecho de que las pequeñas y medianas empresas suponen el 90 % del tejido productivo en Cataluña.
Ademas, urge a fomentar las vocaciones científicas e investigadoras, a atraer a las mujeres hacia estos ámbitos de estudios y a prestigiar la Formación Profesional, que debería verse como estudios de futuro.
En estos momentos, la industria 4.0 aporta un 4 % del PIB de la ciudad de Barcelona, mientras que supone el 17 % del PIB del área metropolitana.
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