Barcelona reordenará su puerto para concentrar y limitar terminales cruceros
El Puerto de Barcelona y el Ayuntamiento han sellado un acuerdo para reordenar los espacios estratégicos en el litoral que[…]
El Puerto de Barcelona y el Ayuntamiento han sellado un acuerdo para reordenar los espacios estratégicos en el litoral que permitirá ganar áreas para el uso vecinal y conllevará una concentración y una limitación del número de terminales de cruceros y de barcos.
Así, el número definitivo de terminales marítimas internacionales serán 7, por lo que se reducirá una, y se concentrarán todas en el muelle Adossat, según los planes de remodelación que se llevarán a cabo por etapas, con el horizonte de completar el proyecto no antes del año 2022.
La terminal de ferris de Drassanes, que actualmente utiliza la compañía Baleària, también se trasladará al muelle Adossat, tal y como han explicado hoy en rueda de prensa la alcaldesa Ada Colau y el presidente del Puerto, Sixte Cambra.
El Puerto de Barcelona es el cuarto a nivel mundial en número de cruceristas tras alcanzar la cifra de 2,6 millones al año y, al concentrarse esta actividad en un espacio concreto, se liberarán zonas que se abrirán para usos ciudadanos.
Según las previsiones del proyecto de reordenación presentado hoy, las operaciones de cruceros finalizarán en las terminales Maremàgnum y Drassanes y se trasladarán las de ferris al muelle Adossat hacia el 2022-2023.
Además, se eliminarán los usos portuarios comerciales de los muelles Espanya y Drassanes y se abrirán los espacios que queden liberados para el uso del público.
El fin de las actividades en la terminal Drassanes permitirá retirar las vallas ubicadas entre el Portal de la Pau y el World Trade Center y configurar un nuevo espacio libre junto al mar.
La alcaldesa, Ada Colau, ha situado este acuerdo como uno de los más importantes rubricados durante su mandato e incluso en la última década entre el consistorio y el Puerto, ya que, ha dicho, esboza un litoral "más ordenado, abierto y mucho más ciudadano".
"Se trata de tener un puerto integrado en la ciudad y que los vecinos puedan sentir que lo recuperan y lo disfrutan al máximo", ha afirmado.
Además de esta gran reordenación física, el Puerto encargará un informe sobre el sistema de control de las emisiones de los barcos, los protocolos y los resultados obtenidos, y un estudio específico del impacto de la contaminación en el puerto a largo plazo, que tendrá en cuenta sobre todo las partículas en suspensión y el impacto en los barrios de la zona.