Junta promueve la innovación agroalimentaria en el mercado andaluz
La apuesta por que la innovación se incorpore a la industria agroalimentaria andaluza mediante la promoción y distribución de productos[…]
La apuesta por que la innovación se incorpore a la industria agroalimentaria andaluza mediante la promoción y distribución de productos producidos en suelo regional es el nuevo desafío de la Junta de Andalucía.
El consejero de Empleo, Empresa y Comercio, Javier Carnero, ha puesto hoy en relieve ese reto por la innovación en Málaga, y ha usado el ejemplo de las bodegas malagueñas Victoria Ordóñez e Hijos, debido a su investigación de vinos producidos hace más de dos siglos y a la recuperación de viñedos centenarios en los montes de Málaga y la Axarquía.
Durante la visita por las instalaciones, Carnero ha destacado la importancia de la industria agroalimentaria andaluza, que agrupa a más de 7.000 empresas, un 20 por cierto del tejido empresarial regional, y que emplea a más de 46.00 trabajadores.
Para ello, la Estrategia Industrial de Andalucía sitúa a este sector como uno de los pilares sobre los que expandirla, e incorpora innovaciones en productos relacionados con nuevas tendencias en alimentación funcional y adaptaciones para nuevos clientes.
El consejero también ha destacado la importancia del sector vinícola en la provincia de Málaga, con seis caldos con denominaciones de origen distintas que están presentes en 67 municipios y que realiza la primera vendimia europea en fecha adelantada y emplea en torno a 40.000 jornales por campaña.
Carnero ha señalado el trabajo realizado por Victoria Ordóñez en recuperar viñedos centenarios ubicados en los Montes de Málaga y la Axarquía, y la elaboración de vinos que dieron proyección internacional a la provincia en el siglo XIX y que decayeron a causa de la crisis de la filoxera.
El proyecto empresarial de la bodega fue fundado en 2015 y emplea a ocho personas en vendimia y embotellados para la recuperación histórica de los famosos vinos y viñedos del lugar, pero de forma innovadora al aprovechar la variedad autóctona Pedro Ximénez que dio fama internacional a la provincia hace más de dos siglos.
La empresa también apuesta por el mercado internacional, con un 45 por ciento de ventas de la primera cosecha en 2016 llevada al extranjero, con países como Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo como principales compradores.
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