Poveda duda que Europa pueda forzar a industria automóvil a reducir emisiones
El vicepresidente de Movilidad y Transporte del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Antoni Poveda, pone en duda la capacidad real[…]
El vicepresidente de Movilidad y Transporte del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Antoni Poveda, pone en duda la capacidad real de Europa para implementar y forzar a la industria del sector del automóvil a aplicar medidas contundentes que reduzcan de manera considerable las emisiones contaminantes.
Poveda ha pedido hoy, en relación a los nuevos objetivos de la Comisión Europea para reducir las emisiones de CO2 producidas por los vehículos -un 30 % para el año 2030-, "un verdadero esfuerzo a la UE parar afilar e impulsar medidas para la industria de vehículos y combustibles tradicionales".
A pesar de reconocer "la buena voluntad que se desprende por parte de la UE con esta nueva iniciativa", Poveda pone en duda "la capacidad real de Europa para implementar y forzar a la industria del sector a aplicar medidas contundentes y hacer efectiva una notable reducción en las emisiones contaminantes".
Además, el vicepresidente de Movilidad y Transporte de la AMB ha señalado que "el tráfico rodado provoca hasta el 70-80 % de la contaminación atmosférica en las metrópolis, como es el caso de Barcelona".
"Como Metrópolis, Barcelona estamos avanzando mucho en los últimos años, haciendo un gran esfuerzo a nivel local y regional", pero "no podemos hacerlo solos -ha agregado- y, en este sentido, Bruselas es determinante para establecer nuevas reglas del juego con la industria".
Según Poveda, "en la metrópolis se superan con frecuencia los niveles máximos de concentración de partículas en suspensión -PM2,5 y PM10- y de dióxido de nitrógeno (NO2) establecidos por la UE y la OMS", motivo por el cual "la industria del automóvil debe acelerar hacia el coche eléctrico y los vehículos de bajas emisiones".
No obstante, añade que "la clave de la movilidad del futuro está en potenciar el transporte público y en modas de movilidad mucho más sostenibles y alternativas".
En el 2014, la normativa europea rebajó el límite de emisiones a 95 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro, y ayer, la Comisión Europea presentó una nueva regulación que obliga a los fabricantes a reducir un 15 % este máximo en el 2025 (hasta los 80 gramos de CO2 por kilómetro) y un 30 % en 2030 (hasta 66,5).
.