Operadoras piden a UE salvar el espíritu original de norma telecomunicaciones
Los máximos directivos de las principales operadoras europeas han pedido hoy a los líderes europeos que salven "el espíritu original"[…]
Los máximos directivos de las principales operadoras europeas han pedido hoy a los líderes europeos que salven "el espíritu original" de la nueva norma sobre telecomunicaciones, actualmente en negociación, y han asegurado que prefieren la situación actual que un código como el que se propone.
En una carta a la que ha tenido acceso hoy Efe, un total de 31 consejeros delegados y máximos responsables de empresas del sector han expresado su preocupación porque las últimas discusiones sobre esta norma "parecen encaminados a empeorar la situación actual".
"Teniendo en cuenta las últimas discusiones sobre los incentivos a las inversiones fijas, oligopolios, duración de las licencias de espectro y regulación de los precios minoristas, incluso el marco de las actuales directivas europeas sería más predecible y aportaría mayor certeza que el nuevo código que se propone", apuntan los directivos.
"El resultado final de las negociaciones en torno al Código de Comunicaciones Electrónico deberían traer mejoras claras y concretas al actual marco regulatorio de telecomunicaciones", añaden.
La misiva, firmada entre otros por el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha sido dirigida a los jefes de Estado y de Gobierno y los ministros de Telecomunicaciones de los países miembros, coincidiendo con el inicio hoy en Bruselas de una cumbre de líderes europeos centrada, entre otros asuntos, en la digitalización de Europa.
En el escrito, los máximos directivos de los operadores europeos, destacan que "el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas" no es "una comunicación ordinaria", sino "la única oportunidad de la década de liberar las inversiones en infraestructuras de primera categoría, que son la clave del éxito de la sociedad y la economía".
Sin embargo, consideran que "algunos aspectos del debate que ha tenido lugar hasta ahora corren el riesgo de ir hacia lo contrario".
A su juicio, hay dos aspectos "estratégicos" que podrían "todavía" poner a salvo ese "espíritu original" del Código: por una parte, incorporando "fuertes incentivos a la inversión" y, por otro, dando prioridad a la innovación y promoviendo la capacidad de elección de los clientes.
En cuanto a los incentivos, los directivos abogan por licencias de espectro a largo plazo y predecibles, incentivos fiables para invertir en redes de muy alta capacidad y por que se eliminen "todas aquellas propuestas que generan incertidumbre, añaden capas y complejidad regulatoria y deprimen la inversión".
Además abogan por que se empodere a las empresas de telecomunicaciones "para que compitan en igualdad de condiciones con las empresas de Internet y asegurar que los consumidores europeos puedan seguir disfrutando de los servicios más populares, incluyendo los servicios empaquetados".
"Mientras que los jefes de Estado sitúan legítimamente lo "digital" como una prioridad política "top", el actual debate legislativo no refleja el rol clave de las infraestructuras y se encuentra lejos de responder a los comportamientos de los consumidores y realidades del mercado", critican los directivos.
"O afrontamos esta reforma hoy o bien no tendremos otra oportunidad en los próximos diez años", agregan los directivos, que subrayan que "esto es importante y afecta tanto a la competitividad global de todos los sectores europeos, como al propio empoderamiento de los ciudadanos".
En la misiva, los directivos firmantes recuerdan que son los artífices de inversiones en Europa del orden de 26.600 millones de euros al año y que se espera que el sector invierta más de 500.000 millones de euros en 5G y fibra.
Los directivos destacan que "Como industria sometida a regulación económica", los inversores juzgan a las operadoras en primer lugar por su perspectiva regulatoria y consideran "que una elevada presión regulatoria y reglas obsoletas han perjudicado al sector de telecomunicaciones de la UE ya en el pasado".
"Lo que es más, las últimas propuestas del Parlamento y el Consejo han llevado a los inversores a publicar análisis negativos, en las que alertan del deterioro del clima inversor", añade la misiva, firmada también por los consejeros delegados de BT Group, Deutsche Telekom, Orange, Ericsson, Nokia y Telecom Italia, entre otros.