El juez del caso Quer se reúne esta mañana con los padres de Diana
A punto de cumplirse ocho meses de la desaparición de Diana Quer en A Pobra do Caramiñal (La Coruña), el[…]
A punto de cumplirse ocho meses de la desaparición de Diana Quer en A Pobra do Caramiñal (La Coruña), el juez que investiga el caso se reúne este miércoles con los padres de la joven madrileña para explicarles cómo se encuentran las pesquisas en este momento.
Como adelantó ABC este martes, el instructor se plantea levantar el secreto de sumario que pesa sobre los actuaciones desde el pasado verano. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) confirma ahora que aunque los progenitores «no están citados formalmente» el responsable de las pesquisas se ve con ellos «para trasladarles de manera personal el estado de las actuaciones».
Es la primera vez desde que la pista de la adolescente se desvaneció que el secreto de sumario parece estar en el aire. Según fuentes próximas a la investigación indicaron a ABC, el juez Félix Isaac Alonso estaría valorando la opción de no prorrogarlo por séptima vez consecutiva, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido y la falta de nuevas diligencias. Esta posibilidad es conocida en los propios juzgados y entre los efectivos de la Policía Judicial de La Coruña.
Las pesquisas fluyen
La decisión depende, en última instancia, del magistrado a cargo del Juzgado de Instrucción Número 1 de Ribeira, que se incorporó al puesto el pasado mes de noviembre después de que la investigación hubiese pasado por las manos de otras dos magistradas. Muy hermético y ajeno al revuelo que levantó el devenir del caso, su implicación con la causa es tan absoluta como discreta. Prueba de ello son las reuniones semanales que mantiene con los agentes a cargo, un operativo mixto en el que participa efectivos de la UCO de Madrid y de la Policía Judicial de La Coruña. Sobre este estrecho vínculo, fuentes cercanas consultadas por este diario rechazaron algunas informaciones que apuntaban a tensiones entre el instructor y los agentes derivadas de la falta de avances.
Lejos de cumplirse este escenario, lo cierto es que las pesquisas fluyen pese a que la intensidad de las primeras semanas se haya visto rebajada por motivos evidentes. Con decenas de testimonios sobre la mesa y los análisis de las cámaras de seguridad y de los teléfonos móviles que siguieron la misma ruta que el de la joven madrileña ya rematados, el caso se centra ahora en «remachar» lo ya hecho para encontrar algún cable suelto. De ahí que incluso los nuevos agentes que se adhirieron al caso hace algunas semanas hayan pisado ya suelo pobrense y que las confirmaciones de cualquier detalle, por mínimo que sea, se lleven al extremo.
