Un bomba en una iglesia copta de Egipto causa al menos 22 muertos
La celebración del Domingo de Ramos se tornó en tragedia cuando una explosión en una iglesia copta en la localidad[…]
La celebración del Domingo de Ramos se tornó en tragedia cuando una explosión en una iglesia copta en la localidad egipcia de Tanta se cobró las vidas de al menos 21 cristianos coptos que celebraban misa. Se espera que el número de víctimas aumente en las próximas horas, según fuentes del Ministerio de Salud egipcio.
Al menos 40 personas han resultado heridas en la explosión, que se produjo hacia las 10 de la mañana hora local en la iglesia copta de San Jorge en Tanta, a apenas 90 kilómetros al norte del Cairo. Imágenes transmitidas por televisiones locales muestran una multitud que se agolpa en torno a lo que parecen ser varios cuerpos sin vida con los rostros cubiertos. Según las primeras hipótesis de las fuerzas de seguridad, el supuesto artefacto explosivo habría sido colocado en el interior de la Iglesia, en el pasillo central frente al altar, donde se congregan la mayor parte de los feligreses, magnificando el número de víctimas.
El atentado tiene lugar justo antes del inicio de las celebraciones del Domingo de Ramos, a la espera de la visita del Papa Francisco a Egipto, el próximo 28 de abril.
Los cristianos coptos conforman aproximadamente un 10% del total de la población egipcia (unos 85 millones de personas) y sus relaciones con la mayoría musulmana son consideradas un modelo de convivencia entre religiones.
Sin embargo, las iglesias coptas son objetivo de atentados islamistas como por ejemplo el que costó las vidas de 25 personas a finales del año pasado, al estallar una bomba en la catedral de San Marcos, en el distrito cairota de Abassia, que dejó además 31 heridos.
El pasado 15 de diciembre, los yihadistas de Daesh reivindicaron la autoría de otro atentado contra una iglesia copta en El Cairo, que en aquella ocasión se saldó con 24 muertos y más de 40 heridos.
A través de dos comunicados difundidos en foros yihadistas, Daesh señalo a su «mártir» Abu Abdalá Al Masri (el egipcio) como el terrorista suicida que hizo explotar un cinturón de explosivos en el interior de la iglesia copta de San Pedro, en el complejo catedralicio de la Iglesia Ortodoxa copta en El Cairo.
Daesh advertía en su comunicado que continuaría su guerra contra «infieles y apóstatas» en Egipto y el resto del mundo.
