La tensión entre PP y Podemos acaba detonando en el Pleno del Congreso
La tensión que acumulan las bancadas del PP y Podemos con fuertes encontronazos desde hace varios Plenos ha terminado por[…]
La tensión que acumulan las bancadas del PP y Podemos con fuertes encontronazos desde hace varios Plenos ha terminado por detonar esta mañana en el Congreso, con acusaciones del Gobierno a la formación morada por sus malos modales y acusaciones de ésta al Ejecutivo por «tomar el pelo a los ciudadanos».
El punto álgido se ha producido durante la intervención del diputado popular Rafael Merino que inicialmente iba a preguntar al ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, por los desaparecidos.
Sin embargo, ha empezado a desviarse de la cuestión para reprochar al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y al diputado socialista, Artemi Rallo, sus intervenciones previas sobre la adjudicación de un piso de la Guardia Civil al director de Tráfico. Una cesión que Zoido ha negado tajantemente.
La desviación de Merino ha desatado fuertes protestas en las bancadas socialista y morada hasta tal punto que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, se ha visto obligada a poner orden en el Pleno y pedir a Merino que se ajustara a su pregunta.
Pero éste, pese a compartir partido político con Pastor, se ha encarado con ella pidiéndole que le permitiera ejercer su derecho a la libertad de expresión. «Estoy en la cuestión proque se habla del uso desaparecido de un piso por parte del director de Tráfico», ha intentado burlar la petición de la tercera autoridad del Estado, entre las risas y apoyos de la bancada popular. Pastor ha perdido entonces la paciencia y le retirado el uso de la palabra.
Reunión entre Montero y Pastor
La tensión se ha trasladado después a los pasillos con varios periodistas persiguiendo al ministro, que se ha parado a contestar a las preguntas pidiendo que el Congreso no se convierta en un espectáculo. Minutos después, Iglesias ha acusado al Gobierno de falta de decoro por no responder a las preguntas de la oposición y de matonismo a la bancada popular por insultar a los diputados de su grupo.
Ha revelado también que la portavoz de su grupo, Irene Montero, se ha reunido con la presidenta de Congreso para transmitirle su malestar por la actuación de la bancada popular pero que no ha recibido ningún apercibimiento por parte de ésta. De hecho, ha considerado que la llamada de atención que Pastor ha realizado a Merino viene a dar la razón a Podemos en sus quejas por el comportamiento de PP. Por su parte, en el partido mayoritario existe cierto malestar con Pastor porque se considera que no es tan contundente como debiera con Podemos.
Piso del director de Tráfico
Antes de todo esto, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha intentado dar carpetazo a la primera gran polémica que le ha salpicado desde que se alzó con esta cartera desmintiendo tajantemente en el Pleno del Congreso que el director de Tráfico, Gregorio Serrano, haya sido adjudicatario de un piso propiedad de la Guardia Civil, como se ha publicado.
Tanto el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, diputado del PSOE, Artemi Rallo, como Podemos habían cambiado en los últimos días su pregunta registrada en el Pleno para introducir esta cuestión y exigir explicaciones a Zoido.
Pero ambos se han encontrado con una barrera frontal ya que el político popular ha negado la mayor y les ha pedido a ambos «más seriedad antes de lanzar conjeturas». «Ni el director de Tráfico ni ha ocupado ese piso ni la Guardia Civil se lo ha concedido», ha rechazado. «Cada vez que dude de algo llámeme y le daré todas las explicaciones en lugar de tirarse a la piscina», ha aconsejado a Iglesias.
Así, ha explicado que Tráfico «solicitó una permuta que no ha sido concedida». «No se ha producido ninguna ilegalidad, no se ha concedido ningún piso, ni se ha atendido la permuta por la Guardia Civil», abundó, echando en cara al PSOE el que el ex secretario general del PSC, Pere Navarro, se gastara un millón de euros para arreglar el despacho de su oficina.
Esta respuesta no ha satisfecho ni a Rallo ni a Iglesias. «Esperábamos más de usted, ha sido una respuesta decepcionante», le ha recriminado el diputado socialista, insistiendo y dando por buena la información sobre la adjudicación del piso. «Se ha cometido una ilegalidad y los ciudadanos tienen motivos para estar muy indignados», ha continuado, manteniendo viva la polémica e ignorando las palabras de Zoido.
