Cuatro detenidos por trocear y quemar hasta tres veces el cadáver de un joven

La Guardia Civil ha esclarecido el homicidio de un joven de 28 años, al que otro, de 34, le mató[…]

La Guardia Civil ha esclarecido el homicidio de un joven de 28 años, al que otro, de 34, le mató el pasado 10 de agosto en una pelea relacionada con un asunto de drogas. Los hechos ocurrieron en el domicilio del presunto autor material, situado en la localidad de Rivas Vaciamadrid. Hay cuatro detenidos: tres encubridores y el presunto autor.

La víctima, A. P. C., murió a consecuencia de una cuchillada. El supuesto homicida, J. C., que no había premeditado lo ocurrido, asustado, recurrió a los servicios de «Paco el loco», de 40 años, un conocido extorsionador en el mundo marginal que se dedica a dar palizas y al cobro de deudas, según ha precisado esta mañana el jefe de la Policía Judicial, el comandante Julio César Martín en la Comandancia de Tres Cantos. En su vivienda situada en la calle de López de Hoyos hallaron un arsenal de armas de fuego y blancas. Además, tenía cámaras que enfocaban su puerta y el exterior.

Los hechos se produjeron la tarde noche del 10 de agosto y terminaron el 11 en una finca de El Pardo, en donde había estado viviendo «Paco el loco». Este, residente en Madrid capital, avisó a una conocida, de 38 años, para que le trasladara a la localidad ripense. Cuando estaban en la vivienda, llegó el compañero de piso del criminal, de 44 años, que, alarmado, abandonó el lugar. Ha sido arrestado por encubridor.

Los otros dos hombres trocearon el cuerpo en la vivienda y cuando acabaron lo trasladaron en el coche de la mujer hasta una finca deshabitada situada en El Pardo, donde estuvo viviendo «Paco el loco». Ahí quemaron el cadáver con gasolina y gasoléo hasta en tres ocasiones, machacaron los huecos y tamizaron los restos hasta dejarlos convertidos en polvo. A continuación se deshicieron de las cenizas que no han sido halladas.

Restos biológicos claves

Las investigaciones comenzaron a raíz de la denuncia que interpuso el hermano de la víctima el 22 de agosto en la comisaría de Puente de Vallecas. Las pesquisas, arduas y minuciosas, condujeron a determinar el pasado mes de octubre que se trataba de una desaparición forzada. Se centraron en el entorno más cercano del finado y descubrieron su relación con el mundo de la droga. De hecho, A. P. C., estuvo tres años en prisión por tráfico de estupefacientes.

A través de esos indicios llegaron al supuesto autor, J. C., de 34 años. Sus contradicciones le convirtieron en el principal sospechoso. Después, fueron encajando las piezas que condujeron hasta el resto de los arrestados.

Mientras, el presunto criminal llegó a pintar hasta en dos ocasiones algunas dependencias de la vivienda en un intento vano de borrar cualquier resto biológico. También llevó a una finca situada en la localidad madrileña de Serracines algunos muebles y ropa que podrían incriminarle.

No lo logró. Los restos de sangre hallados en el piso de Rivas, en el vehículo en el que fue trasladado el cadáver de la víctima y en los objetos de Serracines confirmaron que pertenecían a la víctima.

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