El Rey llama en Barcelona a la «colaboración leal» entre las administraciones
El Rey Don Felipe llamó ayer a la «colaboración leal» entre las administraciones como la mejor forma de garantizar el[…]
El Rey Don Felipe llamó ayer a la «colaboración leal» entre las administraciones como la mejor forma de garantizar el progreso y el bienestar social. En la cena de inauguración oficial del Mobile World Congress (MWC) -que se celebra durante esta semana en Barcelona-, Don Felipe volvió a coincidir con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en un momento político de especial tensión ante el plan ilegal de los partidos soberanistas de llevar a cabo un referéndum de autodeterminación y los procesos judiciales que están afrontando sus líderes.
A diferencia de otras intervenciones y visitas a Barcelona, el discurso de Don Felipe no tuvo una especial carga o lectura política, aunque sí que hizo una llamada clara a las instituciones a seguir cooperando de manera unida. Lo explicitó el Rey cuando aludió a la historia de éxito que supone precisamente un congreso de móviles que pone Barcelona y España en el escaparate mundial de la tecnología.
Don Felipe recordó que el MWC es fruto de la «cooperación y coordinación» entre el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña, el Gobierno de España y la organizadora de la feria, el GSMA. Así la colaboración «leal y generosa» que se da en este campo es una «exigencia ineludible» que Felipe VI consideró que, llevada al resto de ámbitos, garantiza «el progreso y el bienestar general de la sociedad». El mismo mensaje que el Rey ya lanzó durante a inauguración del congreso de 2016, cuando Don Felipe animó a «trabajar juntos» en «beneficio del bien común» y de «garantizar la prosperidad de todos».
En la platea del Palau de la Música, donde se sirvió la cena, escuchaban la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría -en su enésima visita a Barcelona en las últimas semanas-, los organizadores del congreso y el resto de autoridades, entre estas la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el ministro de Industria, Álvaro Nadal.
La corrección institucional presidió tanto la cena como el recibimiento de las autoridades. Cordialidad y buenas formas. Solo el ruido de fondo de una minúscula protesta independentista y otra de carácter social a las puertas del Palau pusieron una nota de protesta.
