Terraferida pide al Govern que no amnistíe el alquiler turístico
La entidad conservacionista Terraferida ha pedido hoy al Govern que no conceda una amnistía a los alquileres turísticos mediante el[…]
La entidad conservacionista Terraferida ha pedido hoy al Govern que no conceda una amnistía a los alquileres turísticos mediante el anteproyecto de ley para regularlos, ya que considera que supone "una legalización masiva" de la conversión de viviendas residenciales en pisos de alquiler.
La entidad ha presentado alegaciones al anteproyecto de Ley del Turismo que impulsa el Govern, en las que se opone tanto a la regulación de las plazas hoteleras como a la del alquiler turístico, ha informado en un comunicado.
En relación con el alquiler, Terraferida considera que el objetivo de la propuesta de ley es "legalizar de forma masiva el alquiler turístico en todo tipo de viviendas y casi en todas partes" aunque sea con condiciones.
"Se hace difícil entender cómo un gobierno progresista haya podido incluir en una ley, artículos que añaden más presión al territorio y al mismo tiempo sean antisociales", señala Terraferida en la nota.
Asegura que en los últimos años se han amnistiado "plazas hoteleras, chalets ilegales en suelo rústico, urbanizaciones, canteras y construcción sin alcantarillado" y advierte de que "ahora se quiere legalizar la conversión de viviendas en pisos turísticos".
"La nueva ley no puede ser una amnistía más", reclaman y piden al Govern que no permita "la mezcla de usos turísticos en las zonas residenciales, especialmente en los bloques de pisos" y que no se pueda comercializar turísticamente las viviendas plurifamiliares.
En sus alegaciones propone que no se pueda renovar la licencia para ejercer el alquiler turístico en las viviendas ilegales existentes en suelo rústico y que no se concedan permisos nuevos mientras se tramite la ley.
Terraferida advierte de que la proliferación del alquiler turístico "dispara aún más la urbanización del territorio", dificulta el acceso a la vivienda y la continuidad de la actividad agrícola al elevar el precio del suelo, puede generar conflictos de convivencia vecinal y devalúa las zonas residenciales.
Por otra parte, Terraferida denuncia que la Ley turística no pone techo a las plazas turísticas en las Islas, y ni siquiera refleja cuántas hay.
Además de las existentes legalmente, se suman las de las bolsas de organismos gestores de plazas públicas o administraciones turísticas insulares, y además deja a la decisión de los consells ampliar dicho límite a través de los planes de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT).
Terraferida critica que la propuesta de ley no concrete cuántas plazas hay, el número existen en las bolsas de intercambio ni la estimación de plazas ilegales.
El colectivo conservacionista cree que "no marcar un techo claro y dejar la puerta abierta a seguir aumentando plazas, es apostar por una política turística de masificación, que obvia los límites de los recursos naturales, las infraestructuras, la capacidad de carga real del territorio, el bienestar de la población residente y la satisfacción de los visitantes".
La entidad asegura que, con 306 plazas hoteleras por cada mil habitantes, Baleares es la primera región del mundo con más plazas.
Terraferida ha pedido al Govern "un techo claro, no ampliable y que establezca mecanismos para ir reduciéndolo, recuperando la idea de dar dos plazas de baja por cada nueva plaza creada".EFE
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