La patronal tecnológica Ametic se juega su futuro a la vuelta de Navidad

La patronal tecnológica Ametic, sumida en una profunda crisis, se juega su futuro a la vuelta de las vacaciones de[…]

La patronal tecnológica Ametic, sumida en una profunda crisis, se juega su futuro a la vuelta de las vacaciones de Navidad, en una reunión crucial convocada para el 12 de enero y para la que los dos planteamientos enfrentados están trabajando a fin de acercar posiciones.

En su última reunión antes del receso navideño, la junta directiva de la asociación acordó crear unos grupos de trabajo para estudiar distintas propuestas y "fórmulas integradoras" que den continuidad a Ametic, según fuentes del sector.

Las fuentes apuntan a que esa reunión se presentarán "documentos de consenso" sobre cuestiones clave, como son el sistema de votación y la estructura de la patronal, puntos en los que las posturas están más distanciadas.

En caso de no lograr el consenso suficiente que permita dar continuidad a Ametic, que agrupa a 300 asociados directos y hasta a 3.000 a través de otras asociaciones, la otra opción que barajan las empresas críticas, entre ellas los principales operadores de telecomunicaciones, es la creación de una nueva asociación, según fuentes conocedoras.

La crisis se originó tras la decisión de José Manuel de Riva, hasta ahora presidente de Ametic, de presentarse a la reelección, lo que llevó a varias empresas, entre ellas Telefónica, Orange y Ericsson, a solicitar su baja por su desacuerdo con su gestión, por considerar que no había defendido suficientemente los intereses de la industria de las telecomunicaciones.

Tras varios meses de tira y afloja, durante los que fueron aflorando más empresas críticas con la gestión de De Riva, éste decidió retirar su candidatura a seguir presidiendo la patronal justo el día en que estaba previsto que fuese reelegido, ya que frente a él no se presentó ningún otro aspirante.

Pero la retirada de De Riva no ha sido suficiente para cerrar la crisis, ya que el sector crítico reclama, como principal exigencia, un voto ponderado en función del peso económico de la compañía que sustituya la situación actual, en la que cada empresa asociada tiene un voto, sea una multinacional o una microempresa.

Otras aspiraciones son que los intereses de la industria de las telecomunicaciones estén mejor defendidos y generar una asociación más dinámica y digital.

Además de Telefónica, Orange y Ericsson, el sector crítico lo componen otras empresas como Vodafone, Euskaltel, Telecable, Nokia Alcatel o Indra.

Algunas de estas compañías enviaron cartas para causar baja en la asociación a final de año, lo que se hará efectivo, al menos en el caso de Telefónica, el día 31, mientras que otros, como Vodafone, ha preferido ver como se desarrollan los acontecimientos antes de tomar una decisión.

Ante el nuevo cariz tomados por los acontecimientos, el proceso electoral para designar al nuevo presidente ha quedado eclipsado y todo parece indicar que no se van a cumplir los plazos que se barajaban tras la dimisión de De Riva, según los cuales se esperaba votar durante la segunda quincena de enero.

Sobre todo porque primero habrá que ver si el nuevo presidente se vota como hasta ahora, como defienden los partidarios de la actual dirección, o con el nuevo sistema de voto ponderado que reclaman los críticos.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp