Las pernoctaciones en alojamientos extrahoteleros suben un 6,4 % en noviembre
Las pernoctaciones en los alojamientos extrahoteleros de Cantabria aumentaron un 6,4 por ciento en noviembre respecto al mismo mes del[…]
Las pernoctaciones en los alojamientos extrahoteleros de Cantabria aumentaron un 6,4 por ciento en noviembre respecto al mismo mes del año anterior, más que en el conjunto de España, donde el incremento fue del 5,7 por ciento, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En Cantabria aumentaron sobre todo en los apartamentos turísticos (46,5 %) y también subieron en los albergues, un 25,5 %, aunque estos últimos alojamientos solo representan un 4 % del total de las pernoctaciones.
En los cámping, sin embargo, cayeron un 21,3 por ciento y en las casas rurales, un 10,8.
Los establecimientos extrahoteleros recibieron en noviembre 12.455 viajeros, un 4,8 por ciento menos que un año antes, de los que 11.946 eran residentes en España frente a 509 llegados del extranjero.
Aunque el número de viajeros bajó, el de pernoctaciones creció hasta las 30.833.
En ese mismo mes en los hoteles de la región se alojaron 51.632 viajeros, que efectuaron 110.979 pernoctaciones, con lo que sumando ambos tipos de establecimientos su número sube hasta las 141.362, según recoge el Instituto Cántabro de Estadística (Icane) a partir de los datos de las encuestas de ocupación del INE.
Así, el 21 por ciento de las pernoctaciones de noviembre corresponde a los extrahoteleros y el 79 % restante, a los hoteles.
Los extrahoteleros ofertaron 14.062 plazas en noviembre y la estancia media se situó en 2,44 días.
El grado de ocupación más alto fue el de los cámping, con un 46,5 por ciento, aunque bajó respecto a 2015, seguidos por los apartamentos, con un 30,4 por ciento, mayor que un año antes.
A la cabeza de pernoctaciones en los apartamentos de los residentes en España se sitúan los propios cántabros, con un 31,9 por ciento del total, seguidos por los madrileños, con un 24,1 %.
Los vascos son los primeros en los cámping y en el turismo rural, con un 59,6 % y un 31,2 %, respectivamente y los cántabros, en los albergues, con un 87,8 por ciento.
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