Ford presenta la próxima generación del coche autónomo de investigación

La empresa automovilística estadounidense Ford ha presentado la próxima generación del coche autónomo de investigación y desarrollo Ford Fusión (Mondeo[…]

La empresa automovilística estadounidense Ford ha presentado la próxima generación del coche autónomo de investigación y desarrollo Ford Fusión (Mondeo en Europa) Hybrid.

Emplea la actual plataforma de vehículo autónomo de Ford, pero eleva la capacidad de procesamiento gracias al nuevo hardware informático, según ha explicado el fabricante en un comunicado.

Los controles electrónicos se aproximan ya a los niveles de producción y los ajustes de los sensores, incluida la localización, permiten al coche mejorar su visión sobre lo que le rodea.

Además, los nuevos sensores LIDAR, tienen un diseño más fluido y un campo de visión más ajustado, lo que permite al coche emplear sólo dos sensores, en lugar de cuatro, obteniendo la misma cantidad de información, asegura Ford en una nota.

El sistema de "conductor virtual" de Ford está compuesto por: sensores LIDAR, cámaras, radar; algoritmos para la localización y selección de rutas; visión computerizada y aprendizaje; mapas 3D de alta definición; y gran potencia de cálculo e informática para manejar estos datos.

Los ingenieros de Ford trabajan en desarrollar dos métodos de percepción para el "conductor virtual" de un coche autónomo: la percepción tratada y la percepción directa.

La primera requiere la generación de mapas 3D de alta resolución del entorno del coche, mientras que la segunda complementa la percepción tratada empleando sensores para saber la posición del coche en la carretera, así como elementos móviles, peatones, ciclistas u otros coches.

Exteriormente, el coche autónomo de investigación se diferencia de un Fusión (Mondeo) Hybrid convencional por los sensores, que son como los ojos y los oídos para un ser humano.

Dos sensores LIDAR, cada uno con capacidad de generar millones de haces, asoman de los pilares frontales del coche, ofreciendo una visión de 360 grados. Estos nuevos sensores tienen un alcance de aproximadamente la longitud de dos campos de fútbol alrededor del coche.

También hay tres cámaras montadas en las barras del techo que identifican los objetos y leen las señales de tráfico en la carretera.

El cerebro del coche autónomo se encuentra en el maletero, donde el equivalente a varios ordenadores de alta capacidad generan 1 terabyte de información a la hora, más de lo que una persona normal generaría usando su smartphone (teléfono inteligente) durante 45 años, señala la marca.

Por ahora, el coche de desarrollo de Ford dispone de volante y pedales, elementos que el coche definitivo no tendrá.

En 2017, Ford iniciará las pruebas de coches autónomos también en las carreteras europeas.

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